El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, se refirió este viernes al posible mal uso de la pistola Taser en el caso del vigilador que se prendió fuego en medio de un reclamo laboral, tras recibir la descarga eléctrica del arma cuando tenía su cuerpo rociado con combustible. “Es posible que haya sido (por el uso de la Taser), pero también está la posibilidad de que no haya sido por eso y sí por otros factores”, respondió el funcionario, aunque fue contundente cuando le preguntaron si es adecuada la utilización con una persona que estaba impregnada con una sustancia inflamable: “El protocolo no lo recomienda en este caso”.
El hecho será investigado ahora por la unidad fiscal de Violencia Institucional, ya que se presume que Pablo O. (36), quien se había rociado con combustible, se quemó por un posible mal uso de la pistola Taser de un policía.
El ministro explicó que la investigación “objetiva y externa” de la Fiscalía dará “garantías a todos los intervinientes” para obtener un esclarecimiento del hecho ocurrido. “Para cierto marco de certeza tenemos, en primer lugar, los protocolos del propio elemento de la Taser que indica las condiciones en que debe ser utilizada, junto con el protocolo de uso progresivo de la fuerza”, indicó.
También, según relató, cuentan la filmación de la bodycam del policía que accionó la Taser y el registro digital del amperaje que descarga la pistola segundo a segundo cuando es usada.
“El sistema brinda la posibilidad de una auditoría externa exhaustiva. El fiscal tiene todos los elementos y evidencias a disposición para determinar si existió un mal uso y en su caso adjudicar las responsabilidades correspondientes”, dijo Cococcioni.
El funcionario de la administración Pullaro mencionó que “hay que evaluar muchísimos contextos” como “el material inflamable, la altura en la que está el blanco o la presencia de agua a donde pueda caer la persona”, para ejemplificar algunas cuestiones que postula el protocolo de uso. Pero admitió que lo sucedido “constituye un factor que prende una luz amarilla sobre el uso”.
“De todas maneras, para determinar con certeza si fue esa la causa del foco ígneo se va a determinar con una investigación con base en la evidencia”, aclaró, otra vez.
Cómo fue la capacitación
Sobre cómo fue la capacitación a los policías que recibieron las Taser en los últimos meses en la provincia, el ministro de Seguridad manifestó que fue hecha “gradualmente” en una primera instancia a cuatro instructores que fueron a formarse a Buenos Aires.
“Ellos volvieron con la certificación para dar los cursos a los operadores en Santa Fe. Fueron capacitados los operadores de Taser, no todos los policías de Santa Fe sino los que recibieron este armamento”, dijo.
También indicó que la cartera audita continuamente cada uso del arma para detectar “posibles déficits de funcionamiento formativo para corregirlo”. Además, recordó que el Gobierno compró solo 100 pistolas porque se trata de una prueba piloto: “En función de los resultados se define si se amplía o no”.