Para los que sueñan con dejar atrás el ruido, los bocinazos y el metro lleno, apareció una oportunidad difícil de ignorar. Treasure Caye o Cayo Tesoro, una isla privada de más de 20 mil metros cuadros frente a las costas de Belice, salió a la venta por 700 mil dólares. Sí, una isla entera.
Treasure Caye está a 15 kilómetros al este de Dangriga, la "Capital Cultural de Belice", en el distrito de Stann Creek. Son 17 minutos en lancha hasta el continente. Menos que el trayecto promedio entre Rosario y cualquier localidad cercana.
La isla está lista para desarrollar. El que compra puede hacer una finca privada, varios bungalows sobre el agua o un complejo turístico boutique. Rodeada de arena blanca y aguas cristalinas, tiene acceso directo al mar desde casi cualquier punto. Ideal para snorkel, pesca con mosca y fondeo de embarcaciones: hay aguas profundas muy cerca de la costa, según publicó el medio británico The Mirror.
Y si de comer se trata, el menú lo pone el mar. Langosta, cangrejo, caracola, pargo y pescado salvaje, todo gratis. Un alivio frente a la inflación que golpea en Occidente.
La gracia de Treasure Caye es la combinación: privacidad total sin estar incomunicada. En 17 minutos estás en Dangriga, una ciudad de casi 10 mil habitantes con supermercados, restaurantes, centros comerciales y aeropuerto. Desde ahí, el Aeropuerto Internacional Philip SW Goldson, en las afueras de Belice City, conecta con vuelos internacionales.
También queda a poca distancia de otras islas conocidas: Thatch Caye, la lujosa Coco Plum Caye —con foco en sostenibilidad— y la rústica Tobacco Caye. Otro dato: la isla ya tiene sistema 100% solar y recolección de agua de lluvia. Va en línea con el compromiso de Belice para 2026 de apostar a un turismo de bajo impacto y sostenible.
¿Y Croacia? La otra cara de la moneda
La nota de Private Islands Inc también menciona a Mali Kosmać, la isla privada más chica que se ofrece hoy en Croacia. Cuesta menos que una casa adosada en Londres y está a 250 metros de tierra firme, a 22 km del aeropuerto de Split.
Son 1,2 acres cubiertos de maquia, esa vegetación típica mediterránea de arbustos bajos y resistentes. Tranquilidad asegurada, costas rocosas y vistas increíbles. El problema: no se puede construir nada. Las normas urbanísticas locales lo prohíben. Solo sirve para agricultura.
Entonces, mientras Mali Kosmać ofrece postal sin desarrollo posible, Treasure Caye aparece como lienzo en blanco: habilitada para construir, con infraestructura básica verde y conexión rápida al continente.