Las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos comenzaron a mostrar este martes por la noche una tendencia favorable a la oposición demócrata, aunque el escrutinio todavía se encontraba en una etapa inicial y no había resultados definitivos sobre el futuro control del Congreso. Los comicios representan una prueba política para el presidente Donald Trump, cuyo Partido Republicano busca conservar sus mayorías legislativas.
Los primeros datos surgieron tras el cierre de los centros de votación en numerosos estados del este, sur y medio oeste del país. Los recuentos iniciales y las proyecciones de los principales medios estadounidenses apuntaban a una mejora del desempeño demócrata respecto de las elecciones de 2024.
En el Senado, las primeras proyecciones indicaban que los demócratas lograron retener el escaño de Jon Ossoff por Georgia, considerado fundamental para sus aspiraciones de recuperar la mayoría. También conservaron su representación por Virginia, en línea con lo anticipado por las encuestas.
Sin embargo, la oposición todavía necesitaba sumar nuevas victorias para alcanzar el control de la Cámara Alta. Entre sus objetivos figuraban conservar el escaño de Míchigan y conquistar cuatro bancas que se encontraban en manos republicanas.
En la Cámara de Representantes, donde se renuevan los 435 escaños, los primeros recuentos también ofrecían señales favorables para los demócratas. En una de las primeras actualizaciones de la noche, la oposición encabezaba el escrutinio en 18 distritos representados hasta ahora por republicanos, mientras que el oficialismo llevaba ventaja en dos distritos demócratas.
De todos modos, esos números correspondían a una instancia preliminar del conteo y no permitían establecer todavía cuántas bancas cambiarían efectivamente de partido. La definición de las mayorías dependía de los resultados en numerosos distritos competitivos.
Durante la jornada electoral, Trump se mostró confiado en el desempeño de su partido. "Tenemos buenas posibilidades. Pero no vamos a pasar por una situación vergonzosa", afirmó en una entrevista telefónica con la cadena CBS News.
El mandatario también defendió la intensa campaña que realizó en apoyo de los candidatos republicanos. "Creo que la gira marcó una gran diferencia. Fueron mítines multitudinarios, actos de gran envergadura", sostuvo, y aseguró que sus presentaciones permitieron difundir el mensaje del oficialismo y movilizar a sus votantes.
Las encuestas previas habían anticipado un escenario favorable para los demócratas, en medio del descontento de una parte del electorado con la gestión presidencial. Sin embargo, la magnitud de ese eventual avance y sus consecuencias sobre la composición del Congreso permanecían abiertas.