La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (Aceiteros) convocó este jueves 19 de febrero a un paro nacional como medida de protesta contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei(que ya tiene media sanción en Diputados), en una señal de endurecimiento del conflicto gremial que presiona también a la Confederación General del Trabajo (CGT). La huelga fue anunciada por su titular, Daniel Yofra, quien sostuvo en declaraciones periodísticas que las protestas “no alcanzan solo manifestarse en las calles” y llamó a intensificar las medidas frente a un Ejecutivo con el que admitió no tener diálogo.

El paro es una herramienta fundamental, somos producto de los paros y de las huelgas”, afirmó Yofra, donde lanzó la convocatoria, y agregó que se trata de una respuesta al avance de un proyecto que, según evaluó, “atenta contra derechos laborales adquiridos”.

La huelga de aceiteros se ubica en el marco de un creciente plan de lucha gremial en rechazo a la reforma laboral, que ya logró media sanción en el Senado y ahora se encamina a ser tratada en la Cámara de Diputados. Sindicatos como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ATE, las dos CTA y otros gremios afines ya vienen reclamando a la CGT que convoque a un paro general con movilización al Congreso, argumentando que sin una huelga nacional será difícil frenar o modificar aspectos clave del proyecto oficial.

Por su parte, la cúpula de la CGT decidió este lunes realizar un paro general cuando se trate la reforma laboral en Diputados, luego de la media sanción en el Senado. La huelga será de 24 horas sin movilización y podría desarrollarse este jueves 19 o el miércoles 25, de acuerdo a los tiempos legislativos.

El paro aceitero se suma a otras medidas de protesta sindical que se vienen dando en los últimos días, como marchas y acciones sectoriales, en un clima social cada vez más tenso alrededor de las reformas impulsadas por el Gobierno.

En ese contexto, la iniciativa oficialista –calificada por varios sindicatos como regresiva y lesiva para los derechos adquiridos–  continúa su tramitación en el Congreso, mientras las organizaciones gremiales buscan ampliar el impacto de sus medidas de fuerza para influir en el debate legislativo.

Entre los puntos que causaron rechazo de parte de la CGT se encuentran las modificaciones sobre las indemnizaciones, la jornada laboral, el derecho a huelga y las vacaciones, mientras que también generó críticas el esquema de licencias por enfermedad o accidentes no laborales.