El escenario bélico en Medio Oriente alcanzó un nuevo pico de violencia tras una incursión iraní con drones contra Ras Tanura, una de las plantas de procesamiento de crudo más importantes de Saudi Aramco en Arabia Saudita. El ataque provocó un incendio que, si bien fue controlado, forzó la parálisis temporal de las operaciones, encendiendo las alarmas en el mercado energético mundial y en las rutas comerciales del Golfo Pérsico.
Desde Teherán, las autoridades descartaron de plano retomar cualquier instancia de diálogo con Washington. Ali Larijani, referente de la seguridad iraní —quien tomó mayor relevancia tras el fallecimiento del líder supremo Ali Jamenei en una operación conjunta de EE. UU. e Israel—, fue categórico al afirmar que no habrá negociaciones con la gestión de Donald Trump.
Larijani desmintió además los rumores sobre una posible mediación de Omán para reactivar el pacto nuclear, asegurando que su país simplemente está reaccionando a las agresiones externas. "Nosotros no iniciamos esta guerra", sentenció el funcionario.
Ofensiva sobre territorio iraní y crisis humanitaria. En paralelo, los bombardeos ejecutados por las fuerzas estadounidenses e israelíes causaron estragos en distintas ciudades de Irán. En la capital, Teherán, se reportó el impacto en zonas civiles, incluyendo la evacuación del hospital Gandhi y un ataque en una plaza céntrica que dejó al menos 20 fallecidos.
La situación es crítica también en localidades como Sanandaj y Kermanshah. Según datos de la Media Luna Roja, desde el comienzo de las hostilidades el sábado, la cifra de víctimas civiles asciende a casi 300 muertos, con ataques registrados en unas 131 ciudades de todo el país.
Caos logístico y militar en el Golfo
La inestabilidad se extendió rápidamente a otros puntos estratégicos:
- Kuwait: El Ministerio de Defensa informó la caída de aeronaves militares de EE. UU. tras ataques iraníes. Además, se divisaron columnas de humo en las inmediaciones de la embajada estadounidense.
- Emiratos y Qatar: Se registraron explosiones en Abu Dhabi y Doha, lo que hace temer una regionalización total del conflicto.
- Tránsito aéreo: Gran parte de los vuelos comerciales en la zona del Golfo han sido cancelados por razones de seguridad.
A través de un comunicado oficial, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Jordania, Kuwait y Qatar se unieron a Estados Unidos para condenar las acciones de Irán.
Los países firmantes calificaron los ataques con drones y misiles como "imprudentes e indiscriminados", reservándose el derecho a responder militarmente. Por último, ante el flujo de desplazados, Turquía anunció que facilitará el ingreso de extranjeros que se encuentren atrapados en suelo iraní, aunque decidió clausurar el paso diario de ciudadanos iraníes hacia su territorio como medida preventiva coordinada.