Un enfermero de 44 años fue hallado muerto este viernes en su departamento del barrio porteño de Palermo y la Justicia investiga las circunstancias del fallecimiento, luego de que en la escena se encontraran ampollas de anestésicos y otros medicamentos de uso hospitalario.
El hombre fue identificado como Eduardo B. y fue encontrado sin signos vitales en una silla del comedor de su vivienda, ubicada en la zona de Fray Justo Santa María de Oro al 2400.
La intervención policial se produjo tras un llamado al 911 que alertaba que no respondía a los contactos desde hacía varios días. Su hermana, que vive en Entre Ríos, viajó a Buenos Aires ante la falta de comunicación y, junto con la dueña del departamento, facilitó el ingreso al lugar.
Al entrar, los efectivos constataron que el hombre estaba fallecido y dieron aviso a la Justicia. En el domicilio se hallaron jeringas, agujas, guantes de látex y múltiples ampollas de medicamentos.
Según las primeras actuaciones, se contabilizaron al menos cuatro ampollas abiertas, entre ellas de fentanilo y midazolam. Además, en la cocina había distintos fármacos de uso hospitalario como propofol, lidocaína, dipirona, diazepam y adrenalina, entre otros.
La causa quedó en manos de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 21, que ordenó peritajes para determinar las causas de la muerte.
Un antecedente cercano bajo la lupa
El caso se conoce a pocas semanas de otro hecho ocurrido en la misma zona de Palermo, donde fue hallado muerto un anestesiólogo en su departamento, también con presencia de anestésicos como propofol y fentanilo.
A partir de ese episodio, la Justicia investiga una presunta red de fiestas privadas en las que se utilizaban este tipo de sustancias, de uso restringido y no disponibles para la venta al público.
En esa causa se analiza el acceso, la posible sustracción y el uso extrahospitalario de medicamentos anestésicos, mientras continúan las pericias para determinar si existe algún vínculo entre ambos hechos.