El abogado Matías Morla, último apoderado de Diego Maradona, presentó una oferta de 150 millones de pesos para los herederos del ídolo con el objetivo de acceder a la suspensión del juicio a prueba en la causa en la que está acusado por defraudación por administración fraudulenta.
El expediente investiga el manejo de la marca “Maradona” y el destino de los ingresos generados por los negocios vinculados al nombre del diez. La solicitud de probation fue presentada ante el juez Juan Giudice Bravo, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°17.
En el escrito, los abogados de Morla, Mauricio D’Alessandro y Rafael Cúneo Libarona, detallaron la propuesta económica. “Concretamente ofrece la suma de $150.000.000 (unos 100.000 dólares) a pagar en seis cuotas iguales mensuales y consecutivas de $25.000.000, procediendo a abonar la primera de ellas dentro de los diez días hábiles siguientes de ser concedido el instituto bajo análisis”, señalaron.
Los defensores también describieron la situación económica de Morla y explicaron que es abogado, tiene un estudio jurídico propio que constituye su principal fuente de ingresos y mantiene a sus tres hijos, además de pagar una cuota alimentaria a su expareja.
Los herederos de Maradona son Dalma, Gianinna, Jana, Diego Armando Junior y Diego Fernando. En la presentación, la defensa sostuvo que el conflicto tiene carácter patrimonial y privado. “Cabe tener presente que nos encontramos frente a un conflicto de intereses de carácter patrimonial y privado, donde el representante del Ministerio Público Fiscal no ha formulado requerimiento de elevación a juicio por entender que la conducta imputada no constituye delito alguno y, por lo tanto, no se hallan comprometidos en el caso los intereses generales de la sociedad de los cuales aquel órgano es representante”, argumentaron.
Además del pago de dinero, Morla ofreció cumplir tareas comunitarias en caso de que la Justicia le conceda la suspensión del juicio a prueba. Según consta en la presentación, “Morla ofrece realizar trabajos comunitarios en una institución de bien público con regla de conducta a ser impuesta”.
La solicitud no alcanza únicamente al exapoderado de Maradona. También pidieron la suspensión del juicio a prueba otros acusados en la causa: Maximiliano Pomargo, asistente de Diego y cuñado de Morla, y las hermanas del exfutbolista, Rita y Claudia Maradona.
La causa fue elevada a juicio oral a fines de abril por la entonces jueza nacional en lo criminal y correccional Rita Molina, luego de las denuncias presentadas por Dalma y Gianinna Maradona, Jana y Diego Armando Junior. Los denunciantes sostienen que fueron desplazados de los beneficios económicos derivados de la explotación comercial del nombre y la imagen de su padre.
De acuerdo con la acusación, Morla habría controlado durante años, junto con Pomargo y Sergio Garmendia, el negocio relacionado con las marcas “Maradona” mediante Sattvica S.A., sociedad que concentraba importantes derechos comerciales vinculados al patrimonio del exfutbolista.
Los querellantes sostienen que esa estructura permitió mantener el control de las marcas fuera del alcance de los herederos y que, después de la muerte de Maradona, sus hijos fueron privados de los beneficios económicos que les correspondían.
El expediente también pone bajo la lupa la transferencia del control de Sattvica S.A. a Claudia Nora Maradona y Rita Mabel Maradona, hermanas de Diego, quienes no fueron reconocidas como herederas en el proceso sucesorio. Para la acusación, esa operación contribuyó a mantener a los hijos del Diez fuera de los ingresos generados por la explotación de las marcas vinculadas a su nombre.