El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó este martes un nuevo testimonio con información que hasta el momento no había surgido en el debate oral. 

Aníbal Martín Domínguez, alias "Chori", quien integró el equipo de seguridad del ex futbolista desde 2016 y compartió sus últimos días en la casa del barrio San Andrés de Benavídez, declaró que cinco días antes del fallecimiento Maradona salió a recorrer los alrededores del barrio cerrado donde cumplía su internación domiciliaria tras ser operado de un hematoma subdural y mientras realizaba un tratamiento por su adicción al alcohol.

Durante su declaración ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de San Isidro, el custodio aseguró que la salida ocurrió el 20 de noviembre de 2020, de acuerdo a lo que consignó Clarín.

"Salimos del country andando con Diego. Salió y dijo «Chori vamos», y se subió a la camioneta. Fuimos a dar una vuelta y volvimos. Quería salir de la casa", aseguró Domínguez al responder preguntas de Mario Baudry, abogado del hijo menor del Diez.

Según el testigo, ese día Maradona subió a una camioneta Hyundai H1 junto a su sobrino Jonathan Espósito. Domínguez recordó que él manejó el vehículo y que el ex futbolista viajó en el asiento trasero junto a su sobrino. En un momento, Espósito le preguntó: "¿Volvemos Diez?", y fue entonces cuando regresaron al barrio privado.

"Salimos sin rumbo. La salida duró media hora. Diego era muy cambiante, venía y te decía una cosa", aclaró.

Ante una consulta del juez Alberto Ortolani sobre si habían consultado con alguien antes de salir o quién asumía la responsabilidad en caso de que ocurriera algún incidente, Domínguez respondió: "Es que con el diario del lunes es otra cosa. Nadie le decía que no a Diego. Todos estábamos tratando de hacer lo mejor, pero se hacía lo que él quería. Si no lo llevaba yo en la camioneta se iba caminando o me iba a pelear".

El custodio sostuvo que la salida debería haber quedado registrada en los controles del country, aunque esa documentación no fue exhibida durante el juicio. Además, señaló que en las planillas confeccionadas diariamente por los enfermeros tampoco figura ninguna referencia al paseo.

La salida ya había sido insinuada en una audiencia anterior durante la declaración de Jonathan Espósito. Ante preguntas del defensor Nicolás D'Albora, abogado de la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el sobrino de Maradona primero negó que hubieran salido y luego aclaró que el recorrido había sido dentro del barrio privado.

Durante esa audiencia también se reprodujo un audio entre Espósito y el neurocirujano Leopoldo Luque en el que el sobrino le contaba que habían salido a dar unas vueltas con Maradona y el médico respondía: "Que grande papá, vengan a casa que tengo un pool y armo un asado en dos minutos". Finalmente, ese encuentro no se concretó.

Además de relatar la salida del country, Domínguez declaró que observó en reiteradas oportunidades que Maradona presentaba signos de retención de líquidos y que informó esa situación a Luque, a quien identificó como el médico de cabecera del ex futbolista. "Las pocas veces que lo vi estaba hinchado. Como que tenía retención de líquido", afirmó.

Durante la audiencia, la fiscalía exhibió chats y audios entre Domínguez y Luque en los que el custodio advertía que Maradona tenía retención de líquido "en la cara y en la panza". "Le decía a Luque que tenía que venir porque él era el médico", remarcó. Según declaró, uno de los primeros avisos fue el miércoles 18 de noviembre de 2020, una semana antes de la muerte de Diego.

Ese día estuvieron en la vivienda, entre otras personas, las hijas Gianinna y Jana Maradona, Luque, el médico clínico imputado Pedro Di Spagna y el nutricionista Luciano Spena. Tras una discusión a solas con Luque, Maradona decidió no recibir ni a Di Spagna ni a Spena. Esa determinación fue ratificada y comunicada también por Gianinna.

"Salía poco de la habitación, estaba enojado", recordó Domínguez sobre el estado de ánimo de Maradona durante esa jornada. El custodio aseguró que siguió viéndolo hinchado los días que siguieron. "Yo constantemente lo notaba que tenía retención de líquido", insistió en su declaración.

La fiscalía también reprodujo conversaciones del 20 y el 21 de noviembre, en las que Domínguez le informaba a Luque que Maradona "estaba bien pero se pierde". Durante su declaración explicó esa frase: "Como que tiembla, es como que le falta escabio". "Diego no estaba bien, no estaba como se lo veía en otro momento", afirmó.

Consultado por el fiscal Ferrari sobre cuál había sido la respuesta de Luque, el custodio respondió: "Me dijo que la retención es porque se había operado".

Antes de finalizar el interrogatorio, Ferrari le preguntó si en algún momento Luque le había comunicado que ya no era el médico de Maradona. "No", respondió Domínguez.