Un brutal episodio de inseguridad en el centro de Rosario terminó con un cadete peleando por su vida el pasado 26 de marzo. El hecho había ocurrido en la intersección de Mitre y Catamarca, cuando dos delincuentes en una moto de alta gama, que escapaban tras robarle el maletín a un empresario, embistieron a Milton, un cadete que circulaba por la zona. En las últimas horas, le dieron el alta. Durante su estadía en el hospital, estafaron a su familia y él perdió su trabajo. 

Tras recibir el alta médica después de varios días de internación, Milton relató en De 12 a 14 (El Tres) el calvario que atravesó desde el momento del impacto hasta la desoladora realidad laboral que enfrenta.

Milton recordó los minutos posteriores al choque y el diagnóstico inicial que recibió en el hospital: “Para mí fue durísimo ver que mi familia entró a despedirse. Desde ese momento me entregué a Dios porque sabía que era lo único que me podía salvar. Pero acá estoy”.

“Entré 16.30 al hospital. Primero salió que tenía la costilla rota, pero como sufría mucho dolor hicieron una tomografía y ahí se vio que tengo más de medio hígado perforado. Tenía mucha sangre en la panza; los médicos pensaron que tenían que operarme, que era muy riesgoso y no me daban esperanza de vida”.

Sobre el momento del accidente, Milton detalló que no tuvo margen de maniobra y que incluso temió por su vida ante la confusión de los testigos: “Fue inesperado porque cuando vi la moto la tenía encima, no tuve tiempo de reacción. Por la adrenalina no me dolía nada; yo estuve lúcido, sabía que estaban robando y pensé que me iban a confundir con un ladrón. Me quise arrastrar hasta la vereda para que la gente me ayude”.

“La víctima del robo se acercó a mí pensando que yo era un delincuente. Con la poca fuerza que tenía le traté de explicar que era cadete. Si los vecinos y los chicos de la verdulería no les gritaban que me conocían, hubiese ligado palos que ya no estaba en condiciones de recibir”, aclaró.

Mientras Milton luchaba por su vida, su familia cayó en una red de estafadores que aprovecharon el mal momento. Los delincuentes se hicieron pasar por médicos y solicitaron dinero para un supuesto estudio de urgencia.

“La transferencia se dio porque preguntamos en el hospital si faltaba el contraste para la tomografía, pero no preguntamos si el doctor existía. Dio muchos detalles, jugaron con nuestros sentimientos. Ni mi familia tenía tanta información como los estafadores", comentó.

La familia, ante la urgencia, pidió un préstamo de 200.000 pesos a través de una billetera virtual para cubrir el supuesto gasto. Ahora, además de la recuperación de Milton, deben afrontar el pago de esa deuda.

Lo más indignante de la situación es el trato que el joven recibió por parte de sus empleadores. Según su testimonio, lo despidieron de manera informal mientras aún lo trasladaban en la ambulancia.

“De parte del trabajo, una semana después, el único mensaje que recibí fue: ‘Para que no hables mal de nosotros te mandamos la paga del día’. Nunca estuvieron presentes. Ahora no puedo trabajar y me echaron el mismo día que me chocaron. En plena ambulancia, el encargado llamó a otro muchacho para que me cubra y esa persona se quedó con mi puesto”.

Actualmente, Milton debe realizarse controles semanales y no cuenta con medios para trasladarse. Quienes deseen colaborar con su situación pueden comunicarse al 3416751921.