Un accidente fatal sacudió el domingo por la noche al aeropuerto LaGuardia en Nueva York, cuando un avión de Air Canada impactó en plena pista con un vehículo de bomberos de la Autoridad Portuaria por un problema de coordinación. El impacto dejó un saldo de al menos 41 heridos hospitalizados, de los cuales 32 ya recibieron el alta, y provocó la muerte del piloto y el copiloto de la aeronave, según informaron fuentes policiales.
El choque ocurrió durante una maniobra de aterrizaje cuando, por un error de un controlador aéreo, el avión se topó con el camión de emergencias sobre la pista, desatando una secuencia que derivó en caos, pánico y desesperación tanto dentro de la aeronave como a su alrededor.
“Veníamos realmente rápido, como en un aterrizaje normal”, relató a Fox News Jack Cabot, uno de los pasajeros del avión. “Nos detuvimos muy bruscamente y unos dos segundos después sentimos un impacto terrible. La gente salió despedida por todos lados, fue un caos total”, describió el joven.
Cabot describió momentos de extrema violencia dentro de la cabina, en donde hubo pasajeros golpeándose contra los asientos, equipaje cayendo y gritos que inundaban el avión. Aun así, destacó la reacción de la tripulación en los segundos previos al choque. “El piloto hizo lo mejor que pudo. Frenó con todas sus fuerzas. Sabía que podía costarle la vida”, afirmó.
Las consecuencias físicas fueron evidentes. Con una mancha de sangre visible en su brazo, el joven contó que “muchas personas se golpearon la cabeza y sufrieron conmociones”. “Recuerdo bajar del avión y ver a un hombre con la cara completamente ensangrentada. Mucha gente resultó herida”, agregó.
Otro pasajero, identificado como Brady, expresó su impacto emocional tras sobrevivir al accidente. “Estoy bien físicamente, pero tengo el estómago revuelto por las vidas que se perdieron. Por favor recen por ellos”, escribió en redes sociales, donde también compartió imágenes desde la pista mientras aún permanecían dentro del avión siendo asistidos.
La escena también fue presenciada por pasajeros de otros vuelos. Leo Medina, de 23 años, esperaba despegar hacia Miami cuando vio el choque a pocos metros. “Estábamos literalmente a unos 100 metros. Fue como si el avión se hubiera partido por la mitad”, relató a BBC. En estado de shock, dijo que al principio no comprendía lo que ocurría: “Pensé «¿qué está pasando?», hasta que vi ambulancias por todos lados”.
El incidente paralizó por completo la actividad en el aeropuerto. El vuelo de Medina regresó a la puerta de embarque y él, junto a otros pasajeros, pasó la noche en la terminal. “Llevamos doce horas esperando, durmiendo en el suelo con chaquetas. Starbucks es lo único abierto”, contó, reflejando el colapso operativo.
La angustia se repitió entre decenas de viajeros. Katie Rojas, de 26 años, estaba a punto de despegar hacia Chicago cuando su avión intentó partir dos veces sin éxito. “En ambas ocasiones se detuvo en seco”, relató. Tras más de dos horas y media a bordo, se ordenó evacuar la aeronave. “Dijeron que había un olor extraño. No sé si fue eso exactamente”, explicó.
Ya en la terminal, Rojas vio la magnitud del operativo de emergencia. Minutos después, al revisar su teléfono, entendió lo ocurrido. Desde entonces, encadena demoras y cancelaciones. “Llevo doce horas acampando en el suelo. Reprograman los vuelos, pero el control de seguridad está cerrado y no podemos ni despachar equipaje”, dijo.
El miedo se instaló entre los pasajeros. “Da miedo. Nunca sabés si podría habernos pasado a nosotros”, reflexionó Rojas, sintetizando la sensación generalizada.
Los dos oficiales que viajaban en el camión de bomberos resultaron heridos, aunque se encuentran en condición estable. En tanto, las autoridades aún no determinaron las causas del accidente, aunque una de las hipótesis apunta a la escasez de controladores aéreos en medio del “shutdown” sobre el presupuestario federal, que habría afectado la operatividad del aeropuerto.
El impacto obligó al cierre total del Aeropuerto LaGuardia al menos hasta las 14 (hora local), mientras se desplegaba un amplio operativo de emergencia y comenzaban las pericias. Todos los vuelos fueron cancelados o demorados desde la madrugada, en un aeropuerto que ya venía registrando complicaciones por mal clima y falta de personal.