En el primer trimestre del año, la Municipalidad de Rosario intensificó los controles vehiculares. En ese marco, entre los meses de enero y marzo, la Secretaría de Control realizó 20.116 inspecciones vehiculares, principalmente en las zonas más concurridas. De ese total, 1.942 vehículos fueron remitidos al corralón por distintas infracciones a las normas de tránsito. También se llevaron adelante 13.734 controles de alcoholemia y 352 conductores dieron positivo.
"En lo que va de este 2026 reforzamos los controles en toda la ciudad, con presencia sostenida en los puntos de mayor circulación. Estos operativos buscan prevenir conductas de riesgo, ordenar el tránsito y cuidar a quienes transitan Rosario. Los resultados siguen mostrando una baja sostenida en los niveles de alcoholemia positiva, lo que indica que vamos en el camino correcto, aunque debemos seguir profundizando estas acciones”, afirmó el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera.
Desde la repartición recordaron que este verano se reforzaron las actuaciones preventivas en la ciudad a lo largo de todo el día, haciendo foco en distintos sectores e hincapié en los operativos preventivos antipicadas. Además de la zona de La Florida, se intensificaron las intervenciones y presencia en el sector del puente Rosario-Victoria, el circuito conocido como La Zapatilla, el Parque Scalabrini Ortiz, la zona de Ayacucho y Gutiérrez (donde se encuentra el Museo del Deporte) y también en Lamadrid y Oroño.
En todos estos lugares hubo presencia diaria, incluso con triples turnos durante los fines de semana en algunos casos. Los operativos se desplegaron especialmente en estos sectores por concentrar mayores antecedentes de denuncias y reclamos vinculados a encuentros ilegales de motos y vehículos.
Números globales
En los meses de enero, febrero y marzo se hicieron en total 20.116 controles en todo el flujo vehicular urbano de la ciudad de Rosario. En ese período se remitieron 1.942 vehículos al corralón municipal.
Además, en estos tres meses se llevaron adelante 13.734 controles de alcoholemia, en los cuales se registraron 352 conductores positivos, lo que representa el 2,56 por ciento del total. El dato va en línea con la disminución que se viene mostrando en los últimos años.
Por su parte, también se registraron nueve resultados positivos de narcolemia. Cabe destacar que solo se realiza un control de narcóticos cuando el conductor no ha dado positivo en el test de alcoholemia y, según el análisis ocular del médico presente en los operativos, podría encontrarse bajo los efectos de alguna sustancia.
Los controles se ralizan de manera articulada con efectivos de la Policía provincial. La mecánica del trabajo consiste en la exigencia, por parte del municipio, de la documentación y elementos de seguridad, además de los controles de alcoholemia y narcolemia, mientras que las fuerzas de seguridad proceden a las identificaciones y verificaciones de los vehículos para constatar si tienen o no pedido de secuestro.