Las pericias toxicológicas realizadas a los dos conductores imputados por el violento siniestro vial en el que Bastián Jerez, el nene que resultó gravemente herido luego de que la UTV en la que iba con su familia en Pinamar impactara contra una camioneta, se realizaron este lunes y confirmaron que ambos implicados tenían alcohol en sangre.
Según los resultados incorporados al expediente judicial, la conductora del UTV y amiga del papá de Bastián, Naomi Quirós, de 24 años, registró una alcoholemia de 0,41 gramos por litro de sangre. En tanto, Manuel Molinari, quien manejaba la camioneta Amarok, dio 0,25. Es decir, ambos conducían con un dosaje superior al permitido en la Provincia de Buenos Aires (cero).
Por otro lado, los peritos no encontraron presencia de alcohol en la muestra correspondiente a Maximiliano Jeréz, padre de Bastián y tercer imputado en la causa. Asimismo, los estudios toxicológicos descartaron la existencia de estupefacientes en los tres conductores sometidos a análisis.
Los análisis se hicieron este lunes en el Laboratorio Químico de la Policía Científica de Dolores, con muestras de sangre recolectadas luego del siniestro y preservadas bajo una estricta cadena de custodia.
En tanto, durante el transcurso de esta semana continuarán las pericias mecánicas sobre los vehículos involucrados: una camioneta Volkswagen Amarok y un UTV. Estos estudios comenzaron en los últimos días y buscan aportar mayores precisiones sobre la dinámica del choque.
Según el último parte médico emitido por el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, el sábado el niño, de 8 años, fue sometido a una sexta cirugía, que incluyó una fijación cervical y la realización de una traqueotomía.
Bastián permanece internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Materno Infantil, en estado estable y bajo estricta supervisión médica.