Las réplicas de las pistolas del general Manuel Belgrano y de José de San Martín fueron presentadas en el Monumento a la Bandera, tras la inauguración de las obras de refacción del emblemático edificio y en la previa a la conmemoración del 20 de junio.

Osvaldo y Martín Gatto, titulares de la Fábrica de Armas Antiguas que funciona en Rosario, contaron cómo se hacen las "armas conmemorativas que pertenecieron a nuestros padres fundadores" y explicaron su valor histórico.

Los artesanos y emprendedores locales, padre e hijo, llevaron los dos ejemplares fabricados en su taller de restauración y réplicas de ejemplares, un espacio único que Rosario3 recorrió y que parece un portal hacia otras épocas y saberes.

Los Gatto alcanzaron a contarle este miércoles al gobernador Maximiliano Pullaro de qué se trata su trabajo con la expectativa de poder exhibir y contar esa riqueza al público interesado. En ese marco, y a días de la conmemoración de la muerte de Belgrano, creador de la bandera, hablaron con El Tres y mostraron las réplicas. "Son armas conmemorativas o reproducciones de armas conmemorativas que pertenecieron a nuestros padres fundadores, como se los llama en los países del primer mundo", dijo Osvaldo.

"Es una patriada hacer esto en la Argentina porque tenés que lograr acceso al arma original, a la pieza que se encuentra en un museo. Hay que pedir permisos y estudiarla", dijo el además profesor de Historia.

En 2024, después de mucho esfuerzo, terminaron la reproducción funcional de la pistola que perteneció al general Belgrano, que le regaló el Cabildo en 1814 en homenaje a las batallas de Salta y Tucumán.

La pistola del general Belgrano, primera réplica de un arma de fuego de un prócer argentino (Alan Monzón).

Martín precisó que el prócer fallecido el 20 de junio de 1820 utilizó esa "pistola española" y que "la réplica que hacemos nosotros está basada en la exhibida en el Museo Histórico Nacional del Parque Lezama". "Esa pieza se puede visitar y es número uno del museo, fue donada por Estanislao Zeballos, otro rosarino", contó.

 

Después de ese primer paso, encararon la obra número dos. "Hicimos la réplica de la pistola que perteneció a San Martín, y que compró en el mismo lugar donde compró el sable en Inglaterra. La usó como defensa personal en su faja y de la cual nadie habla, hoy no está a la vista del público", agregó Osvaldo.

Martín valoró poder acceder al original para "hacer la copia exacta, detalle por detalle, grabado por grabado, y con funcionalidad". Dijo que la pensaron para "otros museos, coleccionistas y entusiastas de la historia, de tener un objeto tan cercano al prócer".

La primera réplica de la pistola que el general José de San Martín compró en Londres en 1811.

Usan acero, nogal, grabados en plata, bronce, latón, los mimos materiales de aquella época. Este medio también narró el proceso de reconstrucción de esa pistola que San Martín compró junto al sable corvo y que estuvo oculta mucho tiempo.

Su trabajo tiene además un puente de sentido único hacia el pasado. Si bien para este 20 de junio no recibieron ninguna invitación, han realizado varias experiencias de disparo de cañones o armas para actos patrios. Lo hacen no solo para dar visibilidad sino por una finalidad educativa. Cuentan que cuando ocurre el disparo del cañón o del mosquete, siempre con salva que no produce daño, provoca algo en la gente. “El desacartonado de la historia, poder oler la pólvora que es muy particular y escuchar cómo sonaban esas armas y un combate”, definen. Están abiertos a pensar y planificar ese tipo de acciones en la ciudad.