Después de permanecer durante varias horas en estado de preparación y con todos los recursos listos para partir a Venezuela a brindar tareas de rescate y asistencia tras los terremotos, la Federación Santafesina de Bomberos Voluntarios resolvió el repliegue momentáneo de las brigadas que aguardaban ser desplegadas. La medida fue adoptada ante la falta de condiciones operativas y logísticas que permitan concretar el viaje de manera segura y efectiva.

Pese a esta decisión, la misión continúa vigente y no fue descartada. Los equipos permanecerán en alerta permanente y podrán ser convocados nuevamente en cuanto se normalicen las condiciones necesarias para su traslado e intervención.

De parte de la Federación Santafesina había unos 40 bomberos convocados, entre ellos seis del cuartel de Rosario y de localidades como Venado Tuerto, María Teresa y San Lorenzo, entre otras, que se habían movilizado a la ciudad de Gálvez el viernes pasado a la espera del vuelo que los traslade a Venezuela. 

De manera oficial, la postergación obedece a la ausencia de una aeronave disponible para transportar a los brigadistas de Santa Fe y Córdoba. Esa gestión corresponde al gobierno nacional, según le confirmaron a Rosario3 desde el cuartel rosarino.

No obstante, fuentes vinculadas al operativo señalaron que el escenario presenta dificultades mucho más amplias que las relacionadas exclusivamente con el vuelo.

Los reportes enviados por los equipos argentinos que ya lograron llegar a Venezuela describen una situación crítica en los aeropuertos y en los sistemas de recepción de ayuda internacional.

Según indicaron, la infraestructura disponible se encuentra sobrecargada por la llegada constante de contingentes y asistencia humanitaria.

De hecho, los primeros rescatistas argentinos que arribaron al país debieron permanecer más de doce horas en el aeropuerto antes de poder reencontrarse con el resto de su equipo y recuperar los materiales de trabajo.

Durante ese lapso estuvieron separados de su equipamiento y sin acceso adecuado a alimentos, agua y otros insumos básicos.

A este panorama se suma la restricción en el ingreso de nuevas delegaciones internacionales, producto de la saturación de las terminales aéreas y de las complicaciones para coordinar la distribución y recepción de la ayuda proveniente de distintos países.

Otro de los factores analizados por las autoridades fue la necesidad de asegurar condiciones mínimas de seguridad y operatividad para los grupos de rescate que lleguen desde el exterior.

De acuerdo con la información que manejan los responsables de la Brigada USAR Santa Fe, los representantes argentinos que ya se encuentran en territorio venezolano trabajan en la organización de la infraestructura indispensable para recibir a nuevos contingentes antes de autorizar su ingreso.

Más allá de la postergación, la brigada continúa en condiciones de movilizarse de manera inmediata. Todo el equipamiento especializado ya fue preparado y acondicionado para el traslado, mientras que la documentación requerida para una misión internacional se encuentra completamente finalizada.

La Brigada ARG-15, reconocida internacionalmente como una unidad USAR de categoría mediana, forma parte del selecto grupo de equipos argentinos certificados para intervenir en emergencias y desastres de gran magnitud fuera del territorio nacional.