Un niño argentino de 8 años permanece desaparecido desde el miércoles pasado en Venezuela y es intensamente buscado entre los escombros de un edificio en La Guaira, una de las zonas más golpeadas por los terremotos que sacudieron al país.
El menor había viajado a la playa junto a sus tíos y se encontraba en el edificio donde se alojaban cuando ocurrieron los dos fuertes movimientos sísmicos. Desde entonces, sus padres, Marcos Gámez y Blanca Martínez, ambos venezolanos que vivieron varios años en la Argentina, participan de las tareas de rescate y solicitan ayuda para acelerar la remoción de los escombros.
"Por ahora no hemos tenido ningún contacto. Hace dos días hizo la intención de comunicarse, sabemos que por el calor y la deshidratación debe estar muy apagado. Estamos liberando la zona de escombros con una grúa", comentó Marcos en diálogo con TN.
El padre mantiene la esperanza de encontrar con vida a su hijo y explicó que, por su contextura física, podría haber quedado atrapado en un espacio reducido. "Es un chico delgado", señaló, al tiempo que pidió la colaboración del Ejército argentino para reforzar las tareas de búsqueda.
Cómo fueron los últimos momentos antes del derrumbe
Lucas había pasado el día en la playa con sus tíos y volvió al edificio poco antes del colapso. La reconstrucción de los hechos fue posible gracias al testimonio de un vecino que coincidió con el niño en el ascensor.
Según relató Marcos, Lucas y su tío utilizaron el ascensor destinado a los pisos impares porque el otro estaba fuera de servicio. Bajaron al tercer piso y desde ahí tenían que bajar por la escalera hasta el segundo, donde se encontraba el departamento. El vecino continuó hasta el séptimo piso. "Apenas llega al 7, se viene el colapso", contó el padre. "Nuestra duda es si Lucas logró llegar al departamento del piso 2 o si quedó entre las escaleras y el pasillo", agregó.
Una falsa alarma y un pedido urgente de ayuda
Durante la mañana de este lunes se vivió un momento de expectativa cuando un grupo de rescatistas suizos creyó haber encontrado a Lucas. Sin embargo, la persona hallada era un adulto. "No hay tiempo para lamentarse, hay que seguir", sostuvo Marcos al mismo medio.
El caso tomó mayor repercusión luego de que Blanca Martínez difundiera un video en redes sociales solicitando colaboración para continuar con el operativo de rescate.
En el mensaje explicó que pasó toda la noche junto a rescatistas, familiares y voluntarios trabajando en el edificio donde quedó atrapado su hijo y remarcó la necesidad de sumar más personas y maquinaria.
"Se está necesitando mano de obra para sacar escombros. Hasta la una de la mañana estuvimos con la gente del colegio Los Arcos, el colegio de mi hijo. Quiero agradecerles infinito porque se han portado muy bien, pero necesitamos más gente que ayude, mano de obra masculina, maquinaria... Hay que traspasar unos muros", manifestó.
La mujer también aseguró que en el edificio permanecen atrapados otros menores. "Escuchamos sonidos, escuchamos quejidos de Lucas y también escuchamos los sonidos de un bebé de un año y medio que se llama Santiago", afirmó.
Además, pidió que la ayuda alcance a todas las familias afectadas. "Sé que hay mucha gente pendiente del caso de Lucas, pero repito: no es el único. Hay muchas mamás y papás esperando ver a sus hijos con vida y también a sus familiares. Les pedimos colaboración", expresó.
Aumenta el número de víctimas por los terremotos
Mientras continúan las tareas de rescate, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó que la cifra de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado 24 de junio ascendió a 1.719 personas.
Además, precisó que ya son 5.034 los heridos y que el número de damnificados llega a 15.866, de acuerdo con un comunicado al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
El balance difundido el domingo había informado 1.450 muertos y 3.150 heridos. Las cifras oficiales fueron cuestionadas por la ONG Provea, que reclamó a las autoridades venezolanas que permitan el acceso de organizaciones de la sociedad civil y organismos independientes para verificar y cotejar los datos sobre las víctimas fatales.



