Más de 1.000 millones de personas en el mundo viven con obesidad y la cifra no para de crecer: la prevalencia entre adultos se duplicó entre 1990 y 2022, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En ese contexto, los resultados de un nuevo fármaco experimental acaban de sorprender a la comunidad médica. Un ensayo clínico en fase III reveló que el medicamento experimental retatrutida logró una pérdida de peso sin precedentes.
Los datos provienen de TRIUMPH-1, un estudio aleatorio, doble ciego y controlado con placebo que incluyó a 2.339 participantes adultos con obesidad o sobrepeso sin diabetes.
A las 80 semanas, quienes recibieron la dosis más alta (12 miligramos) perdieron en promedio 31,9 kilogramos, el 28,3% de su peso corporal. El grupo placebo perdió apenas el 2,2%.
Resultados que cambiarían el techo de la medicina
Esas cifras ubican a la retatrutida (elaborado por Eli Lilly) por encima de los dos inyectables más usados contra la obesidad hoy. Otros fármacos como tirzepatida, y semaglutida ayudan a perder alrededor del 20% del peso en un período similar.
El fármaco retatrutida se administra como una inyección subcutánea una vez por semana, debajo de la piel del abdomen, muslo o brazo. Los resultados del nuevo ensayo más llamativos aparecieron en los pacientes con mayor peso.
Quienes tenían un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 35 y continuaron el tratamiento hasta las 104 semanas perdieron en promedio 38,5 kilogramos, o el 30,3% de su peso corporal.
Para tener una referencia concreta: una cirugía de bypass gástrico produce una pérdida de entre el 30% y el 35% del peso en dos años. “Los resultados son muy impresionantes, sin duda”, afirmó la doctora Ania Jastreboff, especialista en obesidad de Yale e investigadora principal del ensayo, en declaraciones al diario The New York Times.
La experta advirtió que la obesidad es una enfermedad crónica y que lo verdaderamente relevante no es solo la cantidad de kilos perdidos, sino “los efectos en la salud de una persona a lo largo de su vida”.
Más allá de la dosis máxima, el ensayo también arrojó datos inesperados: con 4 miligramos y un solo paso de ajuste, los participantes perdieron el 19% de su peso, comparable a la dosis máxima de Zepbound (tirzepatida).
Tres hormonas, un solo disparo
La retatrutida actúa sobre tres hormonas a la vez: el GLP-1, el GIP y el glucagón. Los dos primeros ya son el blanco de semaglutida y tirzepatida, pero el glucagón —que regula el metabolismo energético— no estaba en la mira de ningún medicamento aprobado hasta el momento.
Ese triple mecanismo puede tener, no obstante, un costo: los efectos adversos más frecuentes fueron náuseas (42,4% en la dosis de 12 mg frente al 14,8% del placebo), diarrea (32%) y constipación (26,1%).
El 11,3% de los participantes con la dosis más alta abandonó el estudio por efectos secundarios, una tasa superior a la de otros fármacos contra la obesidad disponibles en el mercado.
La doctora Caroline Apovian, especialista en obesidad de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, Estados Unidos, explicó a The New York Times que los 24 millones de estadounidenses con obesidad grave necesitan perder entre 36 y 45 kilogramos para alcanzar un peso saludable, algo que los fármacos actuales no logran en la mayoría de los casos.
La retatrutida sería especialmente útil para personas con obesidad severa porque produciría la pérdida de peso que los medicamentos actuales no alcanzan.
El laboratorio que desarrolla el fármaco aún no solicitó la aprobación regulatoria para la retatrutida y los resultados de TRIUMPH-1 todavía no pasaron por revisión de pares ni se publicaron en una revista médica.
La compañía prevé presentar datos adicionales en las Sesiones Científicas de la Asociación Estadounidense de Diabetes (ADA), y dará a conocer resultados de TRIUMPH-2 —en pacientes con diabetes tipo 2— y TRIUMPH-3, en personas con enfermedad cardiovascular establecida.