Los padres de la adolescente catamarqueña que sufrió bullyng volvieron a hablar en público en las últimas horas. Luego de que el caso trascendiera a nivel nacional la semana pasada, Rodrigo y Noelia detallaron las secuelas que este episodio dejó en la salud mental de su hija y en la dinámica de todo el grupo familiar.

Según contaron en diálogo con el programa que conduce Moria Casán, todo arrancó el 15 de abril, cuando la adolescente olvidó su teléfono celular en una camioneta. Tres compañeros accedieron al dispositivo sin autorización y grabaron parte del material íntimo que la joven guardaba en su almacenamiento.

El contenido comenzó a circular entre la comunidad estudiantil y se viralizó. La víctima no se enteró del hecho sino hasta el 2 de junio, fecha en la que una amiga le alertó sobre la existencia del video. De inmediato, al día siguiente, la familia radicó la denuncia formal ante la Justicia.

A raíz de la filtración del clip y ante el señalamiento, acoso y burlas de sus compañeros, la estudiante no pudo sostener la asistencia presencial a clases. A pesar de que el colegio solicitó que tres de los implicados dejaran de concurrir y se tramitaran restricciones perimetrales judiciales por un mes y medio, las medidas no remediaron la situación. La joven siguió su escolaridad bajo la modalidad virtual.

"Como siempre, la víctima es la que sigue siendo perjudicada y paga", cuestionó Rodrigo.

Ante el miedo a nuevas agresiones, la familia sugirió que la alumna fuera reubicada en otro contingente para el viaje de egresados. Sin embargo, las medidas perimetrales vigentes fueron levantadas tres días antes de la partida por pedido de dos de los padres de los involucrados, por lo que la estudiante viajó con el grupo de siempre.

Aunque los primeros días transcurrieron “tranquilos”, la situación llegó a su punto de quiebre la última noche antes de volver a Catamarca. A las 5:59 de la mañana, Rodrigo y Noelia recibieron una videollamada de su hija en estado de crisis.

Un grupo de cinco compañeras —distinto al de los tres jóvenes señalados en la filtración original del video— la agredió física y verbalmente. Una de las agresoras le arrojó un vaso, otras dos la empujaron y el grupo la insultó con alusiones explícitas al contenido difundido sin su consentimiento meses atrás. Posteriormente, la líder del ataque publicó un video en redes sociales jactándose del hostigamiento cometido.

Durante el episodio, la joven sufrió una descompensación emocional severa y requirió contención inmediata por parte de médicos de la empresa y una madre acompañante. 

"Fueron nueve días de acoso y de maltrato. No fue solo esa noche", remarcó su padre.

Actualmente, la adolescente sigue bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico a la espera de finalizar el ciclo lectivo. La familia descartó la posibilidad de cambiarla de institución debido a que resta poco tiempo para culminar el secundario, pero expresó profunda preocupación por el impacto de lo sucedido en su desarrollo posterior.

"Queremos recuperar nuestra vida, la vida de mi hija y la vida familiar, la misma que teníamos antes de que nos enteráramos de todo esto. Queremos que pueda ser una niña feliz, que pueda ir a la escuela, salir a un boliche tranquila sin que nadie la esté hostigando", concluyó Rodrigo.