El secretario de Desarrollo Humano y Hábitat de la Municipalidad, Nicolás Gianelloni, analizó los últimos datos de pobreza e indigencia difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) referidos al Gran Rosario. El funcionario destacó que, si bien el índice local (23%) quedó varios puntos por debajo de la media de la Argentina, el tejido social de la ciudad sufrió un impacto severo por el que los pedidos de asistencia estatal experimentaron un crecimiento interanual del 60%.

“Nosotros tuvimos de un año a otro un incremento del 60% de pedido de ayuda social de todo tipo, alimentaria, de vivienda, ayuda para pagar remedios o ayuda para vivir”, detalló el secretario municipal en diálogo con La Primera de la Tarde (Radio 2). Según explicó, la crisis general se tradujo en una mayor dependencia de las herramientas de contención que brinda el Estado local para los sectores más vulnerables de la población.

Comparación de la incidencia de la pobreza en personas en el Gran Rosario contra el total nacional.

En el primer semestre de 2026, la pobreza medida en personas alcanzó 32,3% a nivel nacional y 23,1% en el Gran Rosario, en donde se registró un aumento de 0,8 puntos con respecto al semestre anterior (por debajo de la suba de 4,1 puntos a nivel nacional). Entre el primer semestre de 2019 y el primer semestre de 2026, en tanto, la pobreza nacional se redujo 3,1%, mientras que en el Gran Rosario cayó 12,4%.

Salto de la indigencia

Si bien la tasa de pobreza general en el conglomerado rosarino arrojó números inferiores al promedio del país, el dato de indigencia mostró una realidad más dura. Al respecto, Gianelloni reconoció que en la ciudad se registró una suba pronunciada de personas que no llegan a cubrir la canasta básica de alimentos y dependen exclusivamente de la asistencia.

“Sí hay un crecimiento muy fuerte en indigencia, que estamos por arriba de la media a nivel nacional”, remarcó el funcionario municipal, y agregó: “La indigencia es el escalón social más bajo, aquellos que están más vulnerables, que no pueden acceder a la canasta básica”. A su vez, puntualizó que este complejo escenario se vuelve todavía más extenso entre adultos mayores.

Los datos del Indec marcaron que la indigencia nacional pasó de 6,3% a 7,5% en el último semestre (+1,2 p.p.), mientras que en el Gran Rosario pasó de 3,9% a 6,2% (+2,3 p.p.). A diferencia de lo que ocurrió con la medición de pobreza, en este caso hubo un aumento mayor al nacional para el período relevado.

Comparación de la incidencia de la indigencia en personas en el Gran Rosario contra el total nacional. 

En el conjunto de la serie 2019-2026, la indigencia se mantuvo en niveles similares tanto a nivel nacional como en el Gran Rosario, con el Gran Rosario por debajo del promedio nacional en la mayoría de los semestres.

Políticas sociales y mapa del empleo

Consultado sobre los motivos que explican por qué la pobreza en Rosario no escaló al mismo nivel que en el resto del territorio, el responsable de Desarrollo Humano apuntó a la inversión local en políticas públicas. “El 60% del presupuesto municipal está aplicado a lo social, la salud pública, pero tiene que ver con las redes de contención social que realizamos, la inversión que se hace en asistencia alimentaria y en acciones de cuidado”, indicó.

Gianelloni enfatizó que el Gobierno local busca generar “oportunidades a través de iniciativas como los programas de economía social, las ferias, las cooperativas de trabajo y también con la obra pública que genera empleo”.

Finalmente, el secretario analizó la aparente contradicción entre tener una pobreza menor a la media nacional pero, al mismo tiempo, ser uno de los conglomerados con mayor desocupación. Gianelloni aclaró que el índice laboral refleja principalmente la pérdida de empleo formal, es decir, aquel que cuenta con “cobertura social, obra social y aporte jubilatorio”.

En contrapartida, advirtió un crecimiento exponencial del trabajo no registrado. “El dato de empleo es duro porque se está perdiendo empleo de calidad, el empleo formal, pero a la vez la gente se rebusca y contiene su situación familiar a través de estas otras formas de empleo que son informales”, concluyó, mencionando el auge de las aplicaciones de delivery, servicios de transporte como Uber y la venta ambulante.