“Rosario tiene que ser el centro del deporte del país por naturaleza. Lo merecemos por historia, por desarrollo, por nuestros deportistas y por todo lo que representa esta ciudad para el deporte de la Argentina”, afirmó este viernes el intendente Pablo Javkin, entusiasmado no solo por la infrestructura que dejan los Juegos Suramericanos sino también por cómo los rosarinos se apropiaron de la fiesta. Para el intendente, esto es un punto de inflexión para la ciudad.

En diálogo con el programa De boca en boca, de Radio 2, desde el estudio móvil ubicado en el parque Independencia, Javkin sostuvo que los Suramericanos fueron adoptados por los rosarinos como “los juegos de la gente”. También señaló que el impacto excede lo deportivo: dijo que la ocupación de alojamientos y el movimiento gastronómico permiten advertir ya un efecto económico muy importante.

“Estos eventos se pagan con eso: con el trabajo que generan, con el legado de deportistas que generan y, por supuesto, también con el posicionamiento de la ciudad”, afirmó. Para Javkin, Rosario recuperó en estas semanas capacidad para atraer visitantes, congresos y grandes actividades y logró, además, modificar la imagen que proyecta hacia afuera.

El intendente puso especialmente el foco en la infraestructura que quedará una vez que finalicen los Juegos: el nuevo complejo acuático, los estadios cubiertos y las instalaciones deportivas incorporadas al Parque Independencia.

Su objetivo, dijo, es que esos espacios tengan “uso total, uso pleno” y sirvan tanto para el deporte local como para captar nuevas competencias.

“Que sea un Sudamericano de natación, Rosario; si hay un Panamericano de artes marciales, Rosario. No hay ningún evento deportivo donde Rosario no sea una de las primeras opciones a partir de ahora”, sostuvo. Para Javkin, esa posibilidad constituye “el legado más grande” de las obras realizadas para los Juegos.

Según detalló, ya existen pedidos para utilizar el nuevo estadio cubierto en disciplinas como futsal, handball, patín artístico, artes marciales, básquet y vóley. También mencionó la posibilidad de que las finales de las asociaciones rosarinas se disputen allí.

Además, señaló que autoridades del básquet argentino recorrerán el nuevo estadio cubierto de 3x3 ante la posibilidad de que se transforme en una sede nacional para la formación de esa disciplina. También mencionó las instalaciones de tenis, las futuras canchas de pádel y los espacios destinados a ráquetbol y squash.

El próximo salto

El horizonte inmediato será mucho más exigente. Rosario fue elegida a fines de agosto como sede de los Juegos Panamericanos Junior 2029, tras imponerse a Ciudad de Guatemala en la votación de Panam Sports. La organización continental estima que participarán más de 3.000 deportistas y sus 41 países miembros.

A diferencia de los actuales Suramericanos, repartidos entre Rosario, Santa Fe y Rafaela, Javkin remarcó que la competencia de 2029 tendrá prácticamente toda su actividad concentrada en Rosario.

“Si ahora se generó esto, imaginate con 41 países”, señaló el intendente, que contó que ya conversó sobre ese desafío con el gobernador Maximiliano Pullaro.

Javkin también colocó a los Juegos dentro de un cambio más amplio en el posicionamiento de Rosario. Recordó los años más críticos que atravesó la ciudad por la violencia y sostuvo que el evento permite mostrar otra imagen.

“Los Juegos marcan un punto de inflexión hacia arriba. El piso sobre el cual la ciudad puede pensar su futuro es más alto”, afirmó. Y lo resumió con otra comparación: “Antes venían a solidarizarse con nosotros; ahora vienen a disfrutar con nosotros de lo que estamos logrando todos”.