Este jueves quedó formalmente constituido en Davos el Consejo de Paz promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco del Foro Económico Mundial. Entre los líderes convocados para integrar el nuevo organismo figura el presidente argentino Javier Milei.
El consejo fue presentado con el objetivo declarado de “asegurar una paz duradera en regiones amenazadas por conflictos”, en una apuesta de la Casa Blanca por consolidar el liderazgo global de Estados Unidos por fuera de las estructuras multilaterales tradicionales. Junto a Milei, también fueron invitados otros mandatarios, como el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el de Egipto, Abdel Fatah al Sisi.
El comité ejecutivo fundador estará integrado por figuras clave del entramado político estadounidense e internacional: el secretario de Estado Marco Rubio, el asesor presidencial Jared Kushner, el enviado especial Steve Witkoff y el ex primer ministro británico Tony Blair.
Durante el acto de presentación, Trump volvió a adjudicarse un rol central en la resolución de conflictos internacionales. “Mucha gente no sabía en 2020 que algunas de esas guerras estaban ocurriendo, y algunas llevaban 32, 35 o incluso 37 años. Nos alegró mucho detener la guerra que había comenzado entre India y Pakistán, dos naciones nucleares”, afirmó. Y agregó: “El primer ministro de Pakistán dijo que el presidente Trump salvó 10 y quizá 20 millones de vidas. Como presidente, puse fin a ocho guerras en nueve meses”.
En su discurso, el mandatario mencionó procesos de pacificación entre Kosovo y Serbia, la República Democrática del Congo y Ruanda, Pakistán e India, y también citó tensiones entre Israel e Irán y entre Egipto y Etiopía. “Estamos trabajando en eso ahora mismo”, aseguró ante los líderes reunidos en Suiza.
La iniciativa del Consejo de Paz tuvo su origen en el plan de 20 puntos elaborado por Trump para poner fin a la guerra entre Israel y Hamas. En ese marco, el organismo tendría un rol central en la reconstrucción y la administración civil de la Franja de Gaza. Según el estatuto fundacional, el consejo supervisará un comité tecnocrático palestino encargado de la gobernanza transitoria del territorio y coordinará el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) para garantizar el alto el fuego y avanzar en el desarme de grupos insurgentes.
“Creo que es el mejor consejo que se ha formado jamás”, dijo Trump el miércoles tras reunirse con el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, uno de los primeros mandatarios en aceptar formalmente su incorporación al organismo.
La puesta en marcha del consejo se da además en un contexto de frustración personal del presidente estadounidense, quien ha manifestado públicamente su malestar por no haber obtenido el Premio Nobel de la Paz, pese a sostener que logró poner fin a ocho conflictos armados. El galardón fue otorgado, en cambio, a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, quien incluso le obsequió su medalla.
El liderazgo del Consejo de Paz recaerá en el propio Trump, quien contará con poder de veto sobre las decisiones y la agenda. La membresía estará abierta a todos los países, con adhesión gratuita durante los primeros tres años, aunque se habilitó la posibilidad de acceder a un “asiento permanente” a cambio de un aporte de 1.000 millones de dólares.
En paralelo, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó en noviembre de 2025 la Resolución 2803, mediante la cual reconoció formalmente la existencia del denominado Board of Peace, aunque limitó su mandato en relación con la situación en Gaza hasta finales de 2027.