Las personas de nacionalidad brasileña, venezolana y paraguaya encabezan la lista de los 25.729 extranjeros que se radicaron en la provincia de Santa Fe desde el año 2019 y hasta agosto de 2025. El total creció en 2022 y 2023 pero se redujo en los últimos dos años. La gran mayoría está en Rosario.
Entre quienes se asentaron de forma permanente o temporal, Brasil es el país de origen con mayor relevancia: 6.546 personas.
Aunque Venezuela sufrió una diáspora en la última década, en la provincia aparece en segundo lugar como lugar de origen de los migrantes residentes, con 4.987 personas. El tercer país en esa lista es Paraguay (3.811). Se trata de una de las comunidades más importantes y con flujos históricos en la región.
La información surge de datos oficiales de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM) tras un pedido de informes que realizó la titular de la Fundación Migra, la abogada especializada en el tema Paula Carello.
Las radicaciones resueltas por nacionalidad en la provincia se completan con colombianos (2.561 personas), bolivianos (1.861) y peruanos (1.544), entre los lugares más importantes.
Ese orden del ránking se mantiene en general en los casi siete años analizados. Pero existen variaciones en 2021 y en 2019, cuando la nacionalidad con más trámites aprobados para establecerse no fue la brasileña sino la venezolana. Eso es, en parte, como consecuencia del fenómeno migratorio que se dio en ese país por una profunda crisis económica y política.
Con menos de mil radicaciones en la sumatoria total en ese lapso de seis años y medio, aparecen otros países de origen como Haití (en séptimo lugar), Estados Unidos (octavo), Chile (noveno) y Uruguay (que completa los primeros diez espacios).
Después, siempre según los datos oficiales a los que accedió Rosario3, figuran un amplio espectro de nacionalidades: china, cubana, alemana, rusa, jamaiquina, ucraniana y, entre las africanas: angoleña, senegalesa y congoleña, además de muchas otras.
Edad, género y estudios
De los extranjeros asentados en Santa Fe, el 61% es una población joven, de entre 19 y 35 años. Siguen, con 16%, los adultos de 36 a 55 años y luego, con 9%, los adolescentes (de 11 a 18).
En las radicaciones por género hay una leve supremacía de mujeres sobre varones: 13.198 y 12.525 personas (seis fueron registradas como "X").
El nivel educativo con mayor prevalencia es el secundario. Los universitarios están en segundo lugar y, tercero, solo primario. Es menor la porción de extranjeros que arriba y dice no poseer formación alguna.
Estudiantes y trabajadores
En cuanto a las profesiones o dedicaciones, 9.573 personas se declaran estudiantes, 2.140 son empleados o empleadas, 1.876, ama de casa, y 1.219, albañil.
El listado de ocupaciones es múltiple y hay religiosos, comerciantes, ingenieros, administrativos, técnicos, profesores, maestros, enfermeros, abogados o deportistas.
En menor medida, existen contadores, carpinteros, mecánicos, cocineros, peluqueros e informáticos, entre otros.
La variedad de empleos refuerza un concepto que repiten quienes defienden el derecho a la migración y que se oponen a los estereotipos negativos, como que los extranjeros “no pagan impuestos” o son “mantenidos”. No solo aportan a la actividad económica sino que, desde ya, abonan tributos (IVA y otros), pagan alquileres, trabajan e incluso dan empleo con emprendimientos o forman redes solidarias.
De los datos, surge un perfil mayoritario de quienes lograron la residencia en la provincia en los últimos años: jóvenes, con formación secundaria, que vienen de Brasil y son estudiantes.
Ricardo Nidd, docente y exdecano de la Facultad de Medicina, participó del Seminario de Migraciones, Derechos Humanos y Discursos de Odio realizado en la UNR el año pasado y recordó cuando se criticó la presencia de universitarios brasileños en la ciudad. Calificó de falso que esas personas le sacaran un lugar a los alumnos locales porque el ingreso es público e irrestricto.
Nidd también se refirió al mito repetido de que al Estado le salen caros los extranjeros. "Si vienen a hacer turismo son bienvenidos, pero si vienen a estudiar o trabajar está mal", contrastó. En ambos casos, además del aporte cultural, generan movimiento e invierten en comida, transporte o ropa.
Nidd llamó a "desmitificar y razonar sobre la interculturalidad y la convivencia que está consagrada en la Constitución nacional" para contraponer a los comentarios racistas que ganan terreno en Argentina y el mundo.
Cayeron las radicaciones en los últimos dos años
En el periodo analizado, que va desde 2019 inclusive hasta agosto de 2025, hubo 25.729 radicaciones resueltas en Santa Fe. La mayoría, 15.532, es de tipo permanente.
Es notorio que en los años 2022 y 2023 hubo un aumento (fueron 4.846 y 4.819, respectivamente) y los años siguientes las cifras decayeron. En 2024, bajó a 3.279 y el parcial de 2025 es de 1.672 (hasta el mes de corte de la estadística pero confirma la tendencia).
Esa disminución (un 30% menos) coincide con los cambios que hizo el gobierno nacional y un endurecimiento de las disposiciones ligadas al ingreso de personas al país, en términos generales.
En cuanto a la distribución geográfica, cuatro de cada cinco se asentaron en el departamento Rosario: suman 20.224 personas. En segundo término, pero muy lejos, La Capital, con apenas 1.789.
La radicación se logra cuando finaliza el trámite de residencia de una persona extranjera para vivir en Argentina. En ese proceso, pasa de ser un "turista" o "en situación irregular" a ser un residente legal. Puede ser temporaria (tiene un plazo de acuerdo a la nacionalidad de origen) o permanente.
La residencia legal se pide ante la Dirección Nacional de Migraciones. Ya con ese estatus, se puede tramitar el DNI que otorga el Registro Nacional de las Personas (Renaper).
En Argentina, hay 2.349.816 extranjeros (hasta junio pasado). El 70% vive en el Amba (1,6 millones). Según un informe publicado en Infobae, el 31% del total es nacido en Paraguay (721.735), el 22% en Bolivia (528.177), 9% en Perú (207.647), 8% en Venezuela (185.245) y 7% en Chile (175.836).
Además, casi 120 mil extranjeros tramitaron su DNI argentino en los últimos doce años. Esa población creció y tuvo su pico máximo en 2024, con 15.184 personas, fenómeno impulsado a nivel nacional sobre todo por la migración venezolana.