Taxistas y remiseros de Rosario volvieron a manifestarse contra la forma en que se busca regularizar el funcionamiento de las aplicaciones de transporte, como Uber y Didi. En el marco del tratamiento del tema en la comisión de Servicios Públicos del Concejo Municipal, representantes del sector reclamaron reglas claras y condiciones equitativas para competir con las plataformas.

Uno de los principales planteos apunta a que las empresas se presenten formalmente ante el municipio, informen su número de CUIT y expliquen cómo pondrán a disposición del Ejecutivo los datos necesarios para controlar su actividad.

“Hoy es una nueva ofensiva para regularizarlas y nosotros lo que le estamos diciendo, para simplificar la discusión, es que se presenten Uber y Didi con número de CUIT acá y que digan cómo le van a entregar las plataformas que les pide el Ejecutivo”, sostuvo uno de los referentes de los trabajadores en diálogo con Cada Día (El Tres).

En ese sentido, insistió en que la discusión debe comenzar por la identificación de las empresas y los mecanismos de fiscalización. “Antes de discutir algo, llamemos a que se siente la empresa de Uber, la empresa de Didi, que muestre el número de CUIT que tiene en la Argentina por la cual va a facturar y que diga cómo le va a entregar la plataforma al Ejecutivo para poder controlar”, expresó.

Según los taxistas, no alcanza con establecer requisitos para los conductores, como la licencia profesional, si antes no se garantiza que las empresas aporten información que permita supervisar su funcionamiento.

Entre los reclamos, los trabajadores pidieron que las aplicaciones operen con vehículos que cumplan exigencias equivalentes a las de taxis y remises, que las tarifas se equiparen y que los choferes estén registrados ante la Municipalidad.

“Especialmente, lo fundamental es que si Uber va a trabajar, que lo haga con autos iguales que los que los taxis y no con autos modelo 70, que cobre lo mismo que nosotros, exactamente lo mismo, y que tenga las mismas exigencias para los choferes, que estén registrados en la municipalidad”, planteó otro de los referentes.

Para el sector, permitir que las plataformas ofrezcan viajes a precios considerablemente inferiores representa una competencia desleal.

“Si vamos a permitir que un vehículo de Uber trabaje haciendo viajes por 2.000 pesos mientras nosotros cobramos 5.000, eso no es competencia, porque la gente no va a elegir por su preferencia, va a elegir por el bolsillo”, argumentó.

Los taxistas también advirtieron sobre la cantidad de vehículos que podrían incorporarse al sistema. Uno de los referentes planteó que debe establecerse un cupo y cuestionó la posibilidad de que circulen 10.000 autos en una ciudad que, según su estimación, necesita menos de 5.000. Sostuvo que una oferta excesiva puede empujar las tarifas a la baja.

Otro de los ejes del reclamo es el impacto que, según los trabajadores, tuvo la expansión de las aplicaciones sobre la actividad tradicional. Los representantes del sector señalaron que en Rosario hay más de 700 licencias de taxi en caución, es decir, fuera de servicio, y vincularon esa situación con la pérdida de fuentes laborales.

“Acá en Rosario hay más de 700 chapas en caución. Eso significa 700 micropymes menos, 700 puestos de trabajo menos”, afirmó uno de los entrevistados.

 

El mismo referente mencionó cifras de otras ciudades argentinas para ilustrar el retroceso que, según sostuvo, experimentó la actividad. Indicó que en Posadas había 1.331 taxis y remises y que actualmente quedan 231, mientras que en Neuquén se pasó de 990 a 600.

Además, aseguró que muchos trabajadores recurren a las aplicaciones para complementar sus ingresos ante la caída de la actividad tradicional.

“Si algún compañero lo hace es porque la verdad que la necesidad que tiene de compensar el trabajo que le están robando todos los días. Entonces, necesariamente para poder complementar su sueldo, su entrada diaria, recurre a estas aplicaciones ilegales”, manifestó.

Los referentes también expresaron su malestar por no haber sido convocados a participar de las conversaciones previas sobre la regulación. “No, hace mucho tiempo que no nos convocan. Y sobre este tema en particular no nos llamaron”, respondieron al ser consultados sobre si habían sido invitados antes de que avanzara la iniciativa.

En esa línea, cuestionaron el tratamiento legislativo y reclamaron que se escuchen sus planteos antes de tomar una decisión. Aseguraron que esperaban poder presenciar la reunión de la comisión y, al menos, conocer de primera mano las propuestas de los concejales.

“Vamos a seguir defendiendo todas las fuentes de trabajo y que realmente se respete el capital humano”, sostuvo uno de los representantes, quien remarcó las extensas jornadas laborales que realizan los trabajadores del sector.