El último lanzamiento espacial de China terminó en un fracaso total. Un cohete Larga Marcha 7A explotó en pleno vuelo menos de 90 segundos después de despegar del Centro Espacial de Wenchang, en la provincia de Hainan, iluminando el cielo con una enorme bola de fuego.
El despegue se produjo este 10 de agosto, poco después de las 8:00 a. m. EDT (12:00 GMT / 20:02 hora local de China). Según los videos que comenzaron a circular en redes sociales, el vehículo se elevaba con normalidad cuando, a los 85 segundos de vuelo, se produjo una deflagración que generó una densa nube de humo y una lluvia de escombros sobre el océano.
Hasta el cierre de esta nota publicada en el sitio especializado Space.com, la Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial (CASC), la empresa estatal responsable del programa, no había emitido ningún comunicado sobre el incidente. Por las imágenes, todo indica que se trata de una pérdida total del cohete y de su carga útil.
Una falla en la fase más crítica
El de este lunes era el decimoctavo vuelo del Larga Marcha 7A desde su debut en 2020. Paradójicamente, su primer lanzamiento también terminó en explosión, en aquel caso atribuida a una falla en el motor ocurrida poco después de la separación de la primera etapa.
El incidente ocurrió incluso antes. El Larga Marcha 7A separa sus cuatro propulsores laterales y su etapa central como un conjunto completo durante la separación de la primera etapa, maniobra que normalmente sucede poco antes de los tres minutos de vuelo. A los 85 segundos, el cohete aún se encontraba en la fase de encendido inicial de su etapa principal, la más exigente para escapar de la atmósfera terrestre.
El Larga Marcha 7A mide poco más de 60 metros de altura y es una variante de alta órbita del Larga Marcha 7. Combina las dos primeras etapas del modelo estándar con una tercera etapa criogénica de hidrógeno y oxígeno líquidos, capaz de colocar hasta 7 toneladas en órbita de transferencia geoestacionaria (GTO).
La carga perdida
De acuerdo a la Radio Nacional de China, a bordo viajaba el Zhongxing-4B, un satélite de comunicaciones destinado a GTO. La familia de satélites Zhongxing provee servicios de telecomunicaciones e internet de banda ancha para uso civil y, según analistas internacionales, también presta servicios al Ejército chino.
Aún no está claro qué consecuencias tendrá el accidente sobre los próximos lanzamientos del país. China tiene previsto para la noche de este lunes 10 de agsto el despegue del cohete Zhuque-3 desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, a más de 2.400 kilómetros de Wenchang, con un intento de aterrizaje de su primera etapa.
Más relevante es el uso que CASC hace del Larga Marcha 7 estándar -que comparte su etapa central con el 7A- como vehículo de carga hacia la estación espacial Tiangong. Con misiones de reabastecimiento aproximadamente cada ocho meses y la última realizada en mayo, el próximo vuelo está estimado para enero de 2027. Una investigación sobre la causa de la explosión podría obligar a retrasar ese cronograma. Por ahora, el silencio oficial deja en suspenso la causa del fallo.