Un fósil hallado en Tanzania en la década de 1960 y guardado durante más de seis décadas en el Museo de Historia Natural de Londres ha revelado una nueva especie prehistórica de 240 millones de años: el Dinodontosaurus isiyavamanda. El hallazgo, liderado por la Universidad de Bristol y publicado en el Journal of Vertebrate Palaeontology, no solo saca a la luz a un peculiar herbívoro gigante con pico de tortuga y colmillos, sino que establece una conexión biológica clave entre África y Sudamérica que obliga a la comunidad científica a reajustar la cronología de los primeros dinosaurios.

La historia empezó en la década de 1960, durante una expedición británica al sur de Tanzania. Los fósiles terminaron en las colecciones del Museo de Historia Natural de Londres y allí quedaron, sin describir, por más de seis décadas.

Según publicó el medio británico The Sun, el equipo de científicos de la universidad de Bristol fue el que examinó el esqueleto sin descripción junto a un cráneo encontrado más recientemente y confirmó que pertenecía al género Dinodontosaurus.

No era un dinosaurio, era algo más raro

A pesar de su aspecto, no era un dinosaurio. Pertenecía a los dicinodontes, un grupo de sinápsidos herbívoros relacionados evolutivamente con la línea que posteriormente conduciría a los mamíferos.

Los expertos lo describen como la "vaca del Triásico". De unos 3 metros de largo y varias toneladas, caminaba en manadas, arrancaba plantas con su pico córneo de tortuga y usaba sus dos colmillos gigantes para todo lo demás.

Un análisis de la Universidad de Bristol sobre las marcas de desgaste reveló el doble uso: los colmillos servían para buscar alimento y excavar raíces, pero también eran un arma formidable. Capaz de propinar una mordida dolorosa, podía mantener a raya a los depredadores del Triásico. "Es maravilloso ver la especie debidamente identificada", dijo el Dr. Mike Day, conservador de tetrápodos no mamíferos del museo. Confirmar su presencia en África ofrece, según él, una ventana directa a nuestro planeta hace 240 millones de años.

¿Por qué cambia la historia de los dinosaurios?

Hasta ahora, el género Dinodontosaurus solo se conocía en Sudamérica, en Brasil y Argentina. La clave está en Dinodontosaurus isiyavamanda, descrita a partir de fósiles africanos de unos 240 millones de años. Su presencia en Tanzania establece una conexión directa con depósitos de Sudamérica, donde el género ya era conocido.

Esa coincidencia es crucial. Las rocas de Tanzania que contienen a este animal son las mismas que albergan lo que se creía que eran algunos de los candidatos a dinosaurios más antiguos del mundo.

Al demostrar que las faunas de Tanzania y Sudamérica tienen una edad equivalente, el estudio ajusta el reloj. Como explica el autor principal, Hady George, de Bristol: si los dicinodontes son de la misma edad en ambos continentes, entonces los supuestos dinosaurios más antiguos de Tanzania probablemente no son más antiguos que los de Sudamérica.

En otras palabras, este cerdo con pico de tortuga no solo dice cómo se vivía el Triásico, sino que ayuda a ponerle fecha precisa al momento exacto en que los dinosaurios empezaron a dominar la Tierra.