Tras presentar el Informe de Gestión 2025 este jueves, la fiscal general de Santa Fe, María Cecilia Vranicich, insistió en la necesidad de limitar e incluso prohibir el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales. En contacto con el programa Radiópolis (Radio 2), llamó a repensar de manera colectiva el vínculo de las infancias con la tecnología, un debate que cobra urgencia tras el tiroteo en la escuela de la localidad de San Cristóbal. Advirtió que, justamente, tras la muerte de Ian Cabrera, tuvieron que pedir la baja de varios perfiles que "glorificaban" a Gino, el atacante.
Alejada de los tecnicismos jurídicos, Vranicich analizó el rol que juegan las comunidades digitales en la actualidad y cómo facilitan el consumo de material nocivo. "Lamentablemente, el mundo digital se transforma en una herramienta para la violencia", advirtió. Según explicó, en estos episodios recientes no se observa un móvil claro, una organización extremista o una ideología de fondo, sino que "el fin es volcar el odio y es solamente eso, ejecutar la violencia y termina allí".
La propuesta de la funcionaria santafesina no es un hecho aislado, sino que se enmarca en discusiones que ya se están dando a nivel global. Vranicich detalló que distintas naciones europeas y países como Australia debaten e implementan regulaciones para resguardar a sus jóvenes. "Hay una posición que prohíbe de modo absoluto, como lo hizo Australia, y otra posición, como los franceses, que todavía están estudiando y viendo si lo van a dejar abierto, por ejemplo, a información útil a través del mundo digital o aplicaciones que no sean tan nocivas", ejemplificó.
Además, precisó que el último país en plantear esto fue Grecia, intentando incluso impulsar un "bloqueo digital" generalizado. Sin embargo, aclaró que en Europa los fundamentos para estas medidas suelen estar ligados a preservar la salud y combatir problemas de ansiedad o falta de sueño en las infancias, mientras que en la provincia de Santa Fe el debate se precipitó tras un hecho concreto, “aberrante, brutal e inobjetable”. "Lo de San Cristóbal fue un cachetazo para todos, hay que debatir límites", insistió.
Otro de los puntos alarmantes que reveló la titular del MPA fue la reacción en internet posterior al ataque en la escuela. La funcionaria contó que, inmediatamente después del episodio, aparecieron múltiples perfiles en TikTok creados por fanáticos que alababan el accionar del adolescente, en lo que describió como un intento de manipular y contagiar esa hostilidad a otros usuarios.
"Los fiscales todo el tiempo estuvimos corriendo detrás de estas páginas pidiéndole a TikTok, a través de oficios o la red social que fuere, que den de baja rápidamente esos perfiles", reconoció Vranicich sobre el trabajo a contrarreloj para frenar la glorificación de un hecho, como ella misma calificó, “aberrante”. Apuntó además, que el propio autor, Gino, el muchacho de 15 años que mató a un compañero e hirió a otros ocho la semana pasada, nunca se mostró arrepentido.
Ante este panorama, la fiscal general dejó la puerta abierta a una intervención más activa para encontrar un equilibrio en el uso de los dispositivos. "Es positivo poder estar en contacto un joven de nuestro país con jóvenes del mundo. El tema es cuando aquí estamos hablando de que lo que los une es el odio. Hay muchos matices dentro de esto, pero me parece que es algo que hay que comenzar a debatir", concluyó.