El caso del muchacho de 23 años que perdió la vida en medio de un tiroteo entre policías y motochorros mientras lavaba su auto en zona sur aún conmueve por el insólito momento en el que le llegó la muerte, realizando una de esas tareas, para muchos, típicas de domingo y sin tener nada que ver con lo que ocurría a su alrededor. El fiscal de Homicidos Dolosos Adrián Spelta señaló por Radio 2 que el muchacho habría intentado refugiarse detrás de un árbol por el modo en el que fue encontrado ya herido por personal del Sies, algunos metros alejado de su coche. Buscaban determinar ahora de qué arma provino el disparo fatal. Hay un menor detenido y otro sospechoso prófugo. 

“(La víctima) estaba alejada del auto que estaba lavando, me da la sensación que habrá querido refugiarse en el árbol”, señaló Spelta, en diálogo con Radiópolis (Radio 2).

El fiscal precisó, además, que en la persecución y enfrentamiento de este domingo participaron nueve agentes, cinco del Comando Radioélectrico enviados al lugar tras un llamado al 911; y cuatro de la policía de Acción Táctica que cumplían funciones en el Dakar y se sumaron luego como refuerzo. Uno de ellos recibió un balazo en una pierna y de acuerdo al último reporte del director del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), Néstor Marchetti –consultado este lunes por la periodista Evelin Machain– se encontraba fuera de peligro y había sido ya derivado al sanatorio Laprida.

Todos los agentes –indicó Spelta– fueron demorados para esclarecer lo ocurrido. Hasta ahora, sólo se conoce que Ezequiel Herrera murió este domingo en uno de los quirófanos del Heca tras recibir un balazo en la cabeza en medio de un tiroteo que le era ajeno; cuando un grupo de policías perseguía a dos ladrones que habían asaltado una juguetería algunos minutos antes. La balacera se produjo en bulevar Segui y Ayacucho, Herrera lavaba su auto frente a su casa de Pasaje Villar y Ayacucho, una corta callecita que desemboca en el bulevar.

En la balacera también resultó lesionado uno de los delincuentes, un joven de 15 años que tras ser atendido en el Heca fue derivado al hospital Roque Sáenz Peña. Dos balas lo hirieron en su pierna y antebrazo derechos. Su cómplice seguía prófugo.

Spelta señaló que, según el testimonio de tres playeros de una estación de servicios cercana, el joven ladrón había emprendido la huida a los balazos en Segui y Alem, tras caerse de su moto y la policía recién repelido su acción al llegar a Ayacucho, luego de ordenarle varias veces el alto.

Esperaban ahora los resultados de la autopsia y el análisis de balística para determinar desde dónde salió el tiro que acabó con la vida de Herrera.  

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