La Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (Fipca) presentó una petición en la que insta al Congreso argentino a no avalar la eliminación de fomentos al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) contemplado en el proyecto de reforma laboral que comienza a discutirse este miércoles. La Fipca define advierte que lo expuesto en los artículos 210 y 211 es equiparable a un “apagón audiovisual”.
Si bien el proyecto de ley no disuelve formalmente al Incaa, lo deja en manos del Estado. Actualmente, el organismo autárquico se sostiene a partir de los fondos contemplados en la Ley de Fomento de la Actividad Cinematográfica Nacional (N° 17.741). La financiación, que surge de la venta de entradas en cines, entre otros gravámenes que no salen "del bolsillo” contribuyente.
La petición fue firmada por más de 800 líderes de la industria, entre los que se encuentran el director español Pedro Almodóvar, Adrián Suar, el director argentino Marcos Carnevale, el productor Juan Gordon, de Morena Films, y el chileno Andrés Wood.
“El futuro de la producción audiovisual argentina atraviesa un momento crítico. La posible pérdida de sus fuentes históricas de financiamiento coloca a la industria en una encrucijada que exige rigor: la producción audiovisual no es una actividad decorativa, sino una industria que compite en mercados globales y que, en todos los países con producción significativa, opera bajo políticas públicas específicas”, declaró a Variety el presidente de la Fipca, Ignacio Rey.
En concreto, el proyecto de reforma laboral propone eliminar el impuesto del 10 por ciento sobre las entradas de cine que existe desde hace 60 años, así como otras dos fuentes de ingresos que fueron establecidas en la reforma de la ley de 1994. "Esto deja al Incaa a merced del Ministerio de Economía para que otorgue los montos que quiera, cuando quiera”, explicó Gabriela Sandoval, vicepresidenta de Fipca.
“Este cambio podría limitar significativamente la capacidad operativa del instituto y poner en peligro la continuidad de una industria que genera empleo, exporta servicios y aporta actividad económica de alto valor agregado en todo el país”, señaló la entidad en su petición.
“El financiamiento público del sector audiovisual no es una excepción argentina, es el estándar global para las industrias cinematográficas de todo el mundo. Los países que lideran la producción global combinan fondos de apoyo e incentivos fiscales para atraer inversiones, desarrollar talento y competir en la economía global de contenidos”, afirmó Diego F. Ramírez, vicepresidente de Fipca.