Hay momentos en la historia del rock nacional que se graban a fuego por la música, y otros que se congelan para siempre en la memoria popular. El 14 de septiembre de 2013, el Autódromo Ángel Penna de San Martín, en Mendoza, fue testigo de ambas cosas.
Esa noche, bajo una tormenta de arena, lluvia y un frío polar inesperado, Carlos "El Indio" Solari convocó a más de 120 mil personas y, casi sin querer, patentó una de sus frases más virales.
A más de una década de aquella proeza ricotera, las redes sociales siguen reviviendo cada invierno el mítico video del Indio abrigado hasta los dientes, mirando a la multitud.
Cuando las luces se apagaron y sonaron los primeros acordes de Luzbelito y las sirenas, el Indio apareció en escena lookeado para el polo norte: camperón inflable, bufanda, gorro y anteojos oscuros.
El meme se usa tanto para quejarse de la temperatura real como para reaccionar irónicamente a situaciones "frías" de la vida cotidiana (un mensaje clavado en visto, un partido de fútbol aburrido o una respuesta cortante).