Una investigación de la Unidad Fiscal de Microtráfico en Casilda arrojó este jueves el arresto de Alberto “Beto” L., un exconvicto por venta de drogas que, en el último tiempo, se definió en sus redes sociales como “comerciante gastronómico”. La pesquisa, a cargo de Prefectura Naval, ubicó a Beto como presunto líder de una red de venta de estupefacientes y lo relacionó con causas en curso que ya contaban con personas detenidas.

En la redada de PNA en la cabecera del departamento Caseros, Prefectura, con el auxilio de la Policía Federal, detuvo a Alberto L. y a otras seis personas al cabo de siete allanamientos realizados en distintos barrios de la ciudad. Dos personas quedaron con órdenes de arresto, puesto que no fueron halladas en sus domicilios.

Los procedimientos se realizaron en Bolívar al 1200, La Rioja al 1200, en Calle 27 y 1º de Mayo, Belgrano al 1400, en un local gastronómico de Formosa al 2300, Hipólito Yrigoyen al 2700 y Bolívar al 1900.

El fiscal a cargo de la investigación, César Cabrera, llevará a los imputados a audiencia la semana próxima.

En un comunicado a través de sus redes sociales, el subdirector provincial de Investigación Criminal, Mauricio Maroevich, indicó que “la causa se enmarca en tareas de investigación compleja, que se vienen realizando desde hace varios meses, que incluyen anteriores allanamientos”.

De acuerdo con fuentes judiciales, uno de los antecedentes de la causa es la detención de uno de los hijos de Beto L., quien tiempo atrás fue aprehendido en flagrancia con una cantidad de droga que, según los fiscales, no dejó margen de duda respecto de que estaba destinada a la venta.

A fines de julio de 2026, personal de PNA allanó un búnker ubicado en La Rioja al 1200, en barrio Granaderos a Caballo, donde secuestró más de cien papeles de cocaína. En ese entonces, un hombre fue aprehendido.

Más atrás en el tiempo, en julio del año pasado, Alexis Rossi, sindicado como transero, y dos mujeres de su entorno fueron detenidos con poco más de un kilo de cocaína y otros elementos comprometedores al cabo de un allanamiento de la PDI.

Para los investigadores, estos hitos conducen hacia Beto, un hombre vinculado al bajo mundo de la ciudad y con antecedentes por infracción a la ley de drogas en la década pasada.

En la pesquisa, los federales incautaron una escasa cantidad de estupefacientes, más de 8,5 millones de pesos y 300 dólares. Mientras que en la parrilla "Don Beto”, en barrio Nueva Roma, los investigadores incautaron centenares de elementos de fraccionamiento, como bolsitas de nylon, aunque no encontraron droga.

Los elementos incautados en la parrilla-pool Don Beto.