En los últimos días, la investigación por el brutal asesinato del adolescente Jeremías Monzón, cometido en la ciudad de Santa Fe a mediados de diciembre, avanzó con la identificación de otro menor de edad, quien este martes será trasladado a los Tribunales de la capital provincial para que el fiscal le haga conocer los cargos en su contra. Por su edad –14 años–, el chico no es punible, por lo que, en teoría, quedaría bajo la tutela de su familia o de la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia.
La audiencia estará a cargo de la fiscal de Menores Ana Laura Gioria y será presidida por el juez penal Pablo Ruiz Steiger. Fue fijada para este martes a las 8 en los Tribunales de Santa Fe, según indicó Aire de Santa Fe.
De este modo, el adolescente se suma a otros dos involucrados en la muerte de Jeremías, el joven santotomesino asesinado el 18 de diciembre y hallado el día 22 en las ruinas de la fábrica Praxair, frente a la cancha de Colón de Santa Fe.
El lunes pasado, Milagros A., de 16 años, fue imputada por el fiscal de Menores Francisco Cecchini como coautora de una calificación penal severa: homicidio triplemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas, alevosía y ensañamiento. Tras escuchar las evidencias, el juez penal Sergio Carraro dispuso una medida de encierro, el término análogo a la prisión preventiva para los mayores de edad.
También fue imputado L. R. P., de 14 años. “La edad que tiene lo hace imputable”, explicó el fiscal, por lo que solo le hizo conocer la imputación. Legalmente, sin embargo, no es punible. Esa situación, indicó el funcionario judicial, “lo pone en una condición procesal diferente, por lo que se dio conocimiento –y estuvieron presentes en la audiencia– representantes de la Secretaría de Niñez”, que en teoría quedarían a cargo del adolescente.
Por las particularidades del fuero de menores, los fiscales evitaron dar precisiones sobre las evidencias reunidas y el móvil del crimen, y no confirmaron lo que, sin embargo, ya es un hecho: la existencia de una filmación que registró la muerte de Jeremías Monzón.
El adolescente había salido de su casa en Santo Tomé el jueves 18 de diciembre en bicicleta para encontrarse con Milagros A., la joven de 16 años con la que comenzaba a entablar una relación. Cámaras de videovigilancia lo registraron junto a la adolescente en el barrio Fonavi San Jerónimo, en el sur de la ciudad. Luego de ese encuentro, nunca regresó a su hogar.
Ante su ausencia, la familia radicó una denuncia por pedido de paradero, que el sábado fue difundida públicamente por los medios de comunicación. De manera paralela, la joven de 16 años abandonó el domicilio de su abuela y su paradero también pasó a ser desconocido.
La búsqueda se extendió hasta la mañana del lunes 22 de diciembre, cuando el olor proveniente de la fábrica abandonada ubicada en J. J. Paso al 3700 alertó a los vecinos. Policías capitalinos hallaron allí un cuerpo en avanzado estado de descomposición y con signos de apuñalamiento: era Jeremías.
El martes 23 por la mañana, Milagros A. y su madre se presentaron en la asociación civil Casa de Juan Diego, dedicada a asistir a personas vulnerables. Los responsables de la institución, al advertir que la adolescente era intensamente buscada, informaron a las autoridades policiales. Una brigada de la PDI la trasladó hasta Medicina Legal, donde fue revisada.
Según publicó el periodista Juan Trento en Diario Uno, el viernes 26 por la mañana una persona se presentó junto con su abogado ante la Justicia. Declaró y señaló que era probable que los autores del crimen de Jeremías hubieran arrojado los objetos utilizados para matarlo en las aguas del lago del Parque del Sur, a unos diez minutos de la escena del hecho.
El sábado 27 por la mañana, personal de la PDI realizó cuatro allanamientos e identificó a dos menores. Milagros A., en tanto, quedó privada de su libertad de cara a la audiencia judicial.
Para entonces ya comenzaba a confirmarse la existencia de una evidencia clave en formato de video, que los fiscales mantienen bajo estricta reserva. Se trata de imágenes del momento en que los homicidas consumaron el crimen de Jeremías Monzón dentro del inmueble derruido de Juan José Paso al 3700. En esas imágenes, divididas en dos tramos y hoy en poder de la Fiscalía de Menores, aparecen los autores del asesinato.