Tras la conferencia de prensa del gobierno provincial, donde se anunció que los adultos responsables de los menores que causen intimidaciones públicas en escuelas costearán los procedimientos policiales que conllevan, este lunes hubo catorce operativos en colegios de Rosario y la región. En Maristas, en bulevar Oroño al 700, se encontró una mensaje en un baño junto con un cartucho calibre 9 milímetros.

De acuerdo a los datos recolectados por Rosario3, las intimidaciones repiten el mismo patrón en su mayoría: son escrituras con fibrón en los baños, donde se indica que habrá tiroteos, como ocurrió en San Cristóbal el pasado 30 de marzo, hecho en el que Gino C. (15) asesinó de un escopetazo a Ian Cabrera (13) e hirió a otros dos estudiantes por perdigonadas.

En algunos de los colegios, al momento del operativo, las autoridades ya habían borrado las inscripciones. En todos los casos fue convocado un gabinete de la Policía de Investigaciones para la realización de medidas solicitadas por el Ministerio Público de la Acusación.

El hecho más delicado se dio en Maristas, donde se halló en el baño de mujeres una cartulina con un mensaje y un cartucho calibre 9 milímetros que había sido adherido con cinta scotch.

Este lunes, el ministro de Educación José Goity, de Seguridad Pablo Cococcioni, la vocera Virginia Coudannes y la subsecretaria de Salud Mental Victoria Mancini, anunciaron que los adultos responsables de los menores que hayan realizado intimidaciones deberán resarcir económicamente al estado provincial.

Según estimó Cococcioni, cada despliegue policial que se lleva adelante por este tipo de casos cuesta seis millones de pesos al gobierno. “No podemos permitir que lo paguen difusamente los santafesinos con sus impuestos. Vamos a perseguir el cobro”, enfatizó.

“Acá hay delitos y más allá que en algunos casos pueda haber personas no punibles por la edad, hay que decir que una investigación penal en el marco del Código procesal penal deja huellas que no son siempre agradables para la persona en la posteridad. Lo que se plantea como una broma o un chiste, algunos años después va a impedir obtener un certificado de buena conducta”, amplió.

Por su parte, Goity informó que se enviaron notificaciones a las escuelas con pautas para abordar el tema y se avanzó en un programa de educación digital. Con todo, advirtió sobre la imposibilidad de anticiparse a retos virales que pueden resultar peligrosos, pero aseguró que "la escuela sigue siendo el mejor lugar donde pueden estar los chicos"