Andrés Raúl “Plin” Acosta (27), presunto integrante de la banda narco liderada por el recluso Francisco Riquelme y de la barra brava de Rosario Central, cayó en la mañana de este lunes al salir de un boliche en San Telmo, Buenos Aires. Su nombre formaba parte de los diez más buscados de la provincia de Santa Fe, donde se ofrecían 25 millones de pesos por datos que posibilitaran su detención.

El operativo para dar con Acosta fue llevado adelante por la Central de Inteligencia y Operaciones Especiales de Santa Fe junto con personal de la Side y la Policía Federal Argentina. Una vez que se llegó al dato de que el delincuente estaba en el boliche Museum se montó una vigilancia en las afueras del local.

Una vez que salió “Plin” de bailar, los agentes dieron la voz de alto, pero el barrabrava intentó darse a la fuga. Es por eso que los uniformados lo redujeron y posteriormente lo trasladaron a la dependencia de la Policía Federal para hacer los trámites de rigor.

Según una investigación en curso, Acosta está ligado a la tenencia de tres fusiles de asalto que la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) secuestró el 10 de junio de 2025 en un departamento de Rodríguez al 1000, como parte de una redada contra una organización narcocriminal.

 

El allanamiento había sido solicitado por el fiscal provincial Patricio Saldutti, que investiga la banda narco de Francisco “Fran” Riquelme, cuyo juicio culminó hace dos semanas con 12 condenas a prisión perpetua, entre ellas, la de ese preso vinculado a Esteban Lindor Alvarado. La organización en cuestión opera en los barrios Industrial, Ludueña y Empalme Graneros.

Los fusiles automáticos M4 hallados en el departamento céntrico tenían quince municiones calibre 5.56 x 40 mm (.223 Remington). En la misma unidad, había 13 millones de pesos en efectivo y 3.200 dólares.

El hallazgo se dio en el marco de quince allanamientos y fue toda una novedad, ya que el poder de fuego de estas armas –utilizadas, por ejemplo, por el Ejército de Estados Unidos– representa un peligroso salto de calidad respecto del armamento “clásico” de las bandas criminales locales, asociado sobre todo a pistolas nueve milímetros o calibre .40, o bien, en contadas ocasiones, a antiguas ametralladoras de fabricación nacional.

Ghiselli (izquierda), líder de la barra, y Acosta (en el centro, con gorra gris). 

La presencia de “Plin” Acosta a centímetros del barra Lautaro “Laucha” Ghiselli en la popular norte del Gigante de Arroyito fue una de las postales que complicó al flamante mandamás de Los Guerreros, que permanece detenido desde agosto bajo el señalamiento de integrar la asociación ilícita Los Menores. La foto corresponde al partido del 5 de abril de 2025, ya con la barra reordenada tras el desplazamiento, a sangre y fuego, del histórico referente Andrés “Pillín” Bracamonte.

Los Menores, la organización criminal que detenta el poder en la tribuna y los negocios aledaños, está asociada al clan Riquelme y se encuentra dirigida por el capo narco Matías Gazzani, sobre quien pesa una recompensa de 70 millones de pesos, ubicándolo en el puesto número uno de los diez más buscados.