Un joven de 25 años fue condenado como partícipe secundario del crimen del músico rosarino Lorenzo “Jimi” Altamirano, quien fue ejecutado el 1º de febrero de 2023 en inmediaciones del estadio Coloso Marcelo Bielsa. Los autores de este homicidio, un grupo de tiratiros que respondía al recluso Pablo Nicolás Camino, utilizaron el cuerpo de Jimi para enviar un mensaje mafioso a integrantes de la banda de Los Monos que manejaban la barra de Newell's.

A más de tres años de ser detenido, Daniel Mateo Bommer acordó finalmente una pena de 11 años por complicidad con el grupo de soldaditos narco que ejecutó a Jimi y por integrar la banda de Pablo Nicolás Camino, el criminal multicondenado imputado por instigar el homicidio.

Bommer cayó en Villa Bosch cinco meses después del crimen de Jimi.

El acuerdo de partes fue propuesto por los fiscales Anabel Cerutti y Franco Miatello, e Iván Russo, de la defensa pública. El juez que le dio el visto bueno este lunes fue Fernando Sosa.

La pena de 11 años incluye una condena de un año y seis meses que Bommer firmó tiempo atrás en la Justicia Federal por la tenencia simple de drogas, según pudo saber este diario. Así, no le quedan causas pendientes.

Para comienzos de 2023, Bommer era un joven que tenía problemas de adicciones y contacto telefónico con el narco rosarino Pablo “Nico” Camino, quien estaba alojado en la cárcel federal de Rawson, Chubut, y conspiraba con hechos de homicidio, balaceras y amenazas en las calles rosarinas.

El homicidio de Jimi Altamirano se inscribió en una saga de violencia cuyo instigador, según la acusación, fue Pablo Nicolás Camino. Un crimen que no tuvo otro propósito que tirar un muerto en la cancha de Newell's, más precisamente a los capos de la barra brava. El 1º de febrero de 2023, Jimi fue raptado en 27 de Febrero e Iriondo. Cinco minutos después, cerca de las 23, fue vilmente ejecutado en Morcillo al 2600.

En el cuerpo de Jimi apareció un mensaje dirigido a los gerentes de la barra leprosa ligados a Los Monos: “Damián Escobar, Leandro Vinardi y Gerardo Gómez, dejen de sacar chicos del club para tirar tiros en Rosario”.

Romero y Enrique, dos de los acusados por la muerte de Jimi. Foto: MPA.

Por el caso de Jimi, la Fiscalía ya imputó a Camino como instigador desde la cárcel federal de Rawson y a los sicarios Alexis “Tato” Romero (julio de 2023), Axel Daniel Ramírez (agosto de 2023) y Uriel Enrique (diciembre de 2024) como autores materiales del homicidio.

Altamirano era ajeno a las disputas criminales entre narcos rosarinos. Foto: Alan Monzón/Rosario3.

A Romero y Ramírez les atribuyen haber robado el Renault Sandero utilizado en el crimen, que fue sustraído a punta de pistola el 30 de enero en Chacabuco y Cochabamba, poco menos de 48 horas antes del secuestro y la ejecución del joven músico punk.

Contexto

Camino está imputado como autor intelectual o instigador del homicidio de Jimi, un joven músico sin antecedentes, ajeno a las tramas criminales de Rosario.

A fines de 2022, Camino se separó del núcleo duro de Los Monos y, junto con otros actores del mundo criminal, encabezó una disputa por el control de los negocios y la calle contra la gente de “Toro” Escobar y “Pollo” Vinardi, los principales lugartenientes del capo de Los Monos, Ariel “Guille” Cantero, cuya voz de mando comenzaba a ser disputada.

Camino, que a mediados de septiembre protagonizó un incidente carcelario en la cárcel de Marcos Paz con otros reclusos rosarinos, ya posee una condena a perpetua por el doble femicidio narco de Mariela y Estefanía Gorosito, además de otras condenas que suman 40 años.

Por la saga criminal que incluye el caso Jimi, Camino, los tiratiros Romero y Enrique y otras cuatro personas irán a juicio oral el próximo 13 de octubre, según pudo saber Rosario3.

Condenado y víctima a la vez

A Bommer lo quisieron acallar para siempre en la noche del 4 de febrero de 2023 –es decir, tres días después del crimen–, pero sobrevivió al ataque, estuvo prófugo y terminó arrestado en un centro de día en la provincia de Buenos Aires.

La cercanía de su vivienda en barrio Parque Casado con el sector donde fue secuestrado Jimi –27 de Febrero e Iriondo– y con la cuadra donde fue abandonado el auto que usaron los homicidas –Latzina al 2800–, sumada a sus propias declaraciones al ser entrevistado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), en las que dio cuenta de “hacer trabajos” para Camino, llevaron a los fiscales a concluir que podría estar vinculado con el caso Jimi.

“El día del homicidio el Bommer se comunicó con Alexis Romero (agendado en el teléfono como TT) y con Camino (agendado en el teléfono como trotro) comenzaron a comunicarse en reiteradas oportunidades. Estas comunicaciones sirvieron para coordinar el homicidio entre quienes lo ordenaron y quienes lo cometieron”, dijo la Fiscalía. 

Por esos días de 2023, una brigadista de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) entregó un informe a partir de tareas de calle en los barrios San Francisquito, Parque Casado y Bella Vista. Allí, informantes anónimos aseguraron que uno de los asesinos de Jimi resultó baleado días después del crimen al voleo del músico punk.

Pero eso no fue todo. En la noche del homicidio, el celular de Bommer impactó en una de las antenas cercanas al Coloso. Esas pruebas lo terminaron de vincular con el crimen de Jimi, pero no alcanzaron para atribuirle la autoría material.

Tras pasar un tiempo prófugo, Bommer fue detenido en julio de 2023 en un hogar cristiano que funciona como centro de rehabilitación de adicciones en la localidad bonaerense de Villa Bosch. Allí se había refugiado con el objetivo de limpiarse y huir de los tiratiros que lo buscaban para matarlo.