Una familia de Serodino fue víctima de una entradera en la noche del martes, perpetrada por delincuentes que, según los primeros indicios, habrían actuado con información previa. De acuerdo a fuentes policiales, los autores se alzaron con una suma millonaria, tanto en pesos como en moneda extranjera. Además, robaron una Toyota Hilux que horas después fue hallada en una cochera en un barrio de Rosario.
El asalto ocurrió alrededor de las 22 en un chalet con jardín delantero ubicado en bulevar San Martín al 800, a 52 kilómetros de Rosario, mientras las víctimas miraban televisión. Cuatro hombres, con guantes, pasamontañas y al menos dos armas de fuego, irrumpieron en la vivienda y redujeron al grupo familiar.
La mujer y los hijos fueron encerrados en una de las habitaciones, mientras que Guillermo V., de 47 años, fue atado con un cinto. En ese contexto, los delincuentes se apoderaron de 20 millones de pesos, 4 mil dólares, tres celulares, joyas y la camioneta de la familia, según denunció el dueño de casa.
De acuerdo a la investigación, los autores habrían llegado a la localidad del departamento Iriondo en otra camioneta robada, lo que refuerza la hipótesis de que se trata de una banda organizada que viene cometiendo golpes en la región.
En paralelo, los primeros avances investigativos permitieron localizar el vehículo sustraído. A partir de un seguimiento, la Hilux fue hallada en una cochera de Tarragona al 1200 bis, en barrio 7 de Septiembre. Allí, efectivos policiales corroboraron mediante los números de chasis y motor que se trataba del rodado robado en Serodino, indicaron desde el Ministerio de Seguridad.
Según se indicó, esa misma cochera ya había sido allanada tiempo atrás en el marco de otra causa por delitos graves. El procedimiento se realizó el 9 de noviembre, tras el crimen de Miguel Hemadi, asesinado durante un robo en su casa de Pérez, donde le sustrajeron un televisor, 400 mil pesos, dos celulares y una Volkswagen Saveiro. En ese garaje, ubicado en la zona de Tarragona y Génova, los investigadores habían detectado que el vehículo de la víctima había sido ocultado para “enfriarlo”.