Los hermanos de Camila Agustina, Elio y Hernán Vecchiarelllo presentaron ante la Fiscalía detalles escalofriantes sobre el comportamiento de Carlos Gonzalo Rivero, el esposo de la joven rosarina, quien fue imputado por asesinarla a puñaladas el sábado pasado en San Juan. Según indicaron, el acusado se mostró públicamente mientras el cuerpo de la chica aún yacía en la casa y que mandó mensajes a sus padres desde el celular de la hija.
“Esto, aparentemente, ocurrió el domingo a la madrugada. A las 12.15 me manda mensajes mi hermana, pero no sé si era él, con un pedido de dinero. Si se lo podiamos transferir a la cuenta de él. No sabemos quién fue, ella tenía que bailar y cantar en un evento”, señaló uno de los hermanos en diáloogo con De 12 a 14 (El Tres).
“A la mañana temprano el día domingo, él tomaba mate en la puerta con el cuerpo de mi hermana en la casa”, sorprendió a continuación. Pero eso no fue todo. De acuerdo a llo que manifestaron, durante esa mañana, Rivero “saludó a los vecinos y compañeros y se tomó tiempo para mandar mensajes a mi mamá y mi papá del celular de mi hermana para saber cómo andaban ellos y demás”-
“Esas pruebas las tiene el fiscal”, anunciaron.
Camila fue encontrada sin vida el domingo al mediodía en el departamento que alquilaba en Cordillera de Ansilta al 48, un complejo destinado a gendarmes y aspirantes a Gendarmería. La joven presentaba múltiples heridas provocadas con un arma blanca. La joven rosarina de 24 años atacada por su pareja en Barreal, provincia de San Juan, donde realizaba un curso de formación para ingresar a Gendarmería Nacional. En el lugar también fue encontrado Carlos Gonzalo Rivero, pareja de Camila, oriundo de Tartagal, Salta, quien presentaba signos de un intento de suicidio.
Luego, los hermanos se refirieron a la relación que mantenía la pareja. Ellos sostienen que la joven cambió su forma de vincualrse desde que conoció al hombre y rremarcaron que se casaron en San Juan, sin que la familia de Camila pudiese conocerlo en profundidad.
“Mi hemana alquiló sola y ella era impecable, siempre perruna. Saludaba a todos, pero después que apareció en la vida su marido cambió rofundamente, ya no saludaba a nadie, sobre todo, si era un hombre era agachando la cabeza”, destacó uno de ellos, quien contó que la última vez que la vieron fue en julio pasado cuando la chica vino de visita a la ciudad.
Por último, en referencia a la declaración de Rivero, quien dijo ante la Justicia que la mujer se habia autolesionado fatalmente, sus hermanos observaron: “Está llena de mentiras, a él nunca lo conocimos porque vino 15 dias y no tuvimos tiempo de conocernos aunque siempre nos ofrrecimos como familia. No supimos nunca si decía la verdad o mentira de su propia familia. Pero ahora solo queremos que pague las consecuencuas de sus actos”.