Familiares y allegados a Camila Agustina Vecchiarello convocan a una movilización para exigir justicia por su femicidio. La concentración será el viernes 18 de septiembre, a las 18, en la plaza 25 de Mayo, en Córdoba y Laprida. María César era la prima de la joven rosarina que fue asesinada en San Juan, hecho por el cual fue detenido e imputado su esposo, Carlos Gonzalo Rivero. En diálogo con De boca en boca (Radio 2), anunció que sus parientes y conocidos se congregarán mañana en la plaza rosarina para pedir el esclarecimeinto del femicidio.

“Camila salió de su casa persiguiendo este sueño truncado por esta persona, este monstruo, que la apuñaló más de 9 veces, que le cortó la cara y las manos”, manifestó. “Verlo ayer en la audiencia decir que se autolesionó es una locura. Yo la vi, yo vi sus manos cortadas y hay una familia destruida”, lamentó.

Carlos Gonzalo Rivero negó ante la Justicia haber asesinado a su esposa. En la declaración prestada este miércoles, sostuvo que fue ella quien se provocó las heridas que terminaron con su vida. Durante la audiencia, la Fiscalía confirmó un dato que hasta ahora no había trascendido: la joven estaba embarazada y fue asesinada de nueve puñaladas.

Mi prima era un ser de luz, también se estaba por recibir de enfermería”, destacó la mujer sobre la joven que también era aspirante a gendarme. Además, resaltó la sorpresa que les causó a los familiares el hecho de que Camila se hubiese casado en San Juan sin que ellos supiesen.

La familia de Camila había pedido que el cuerpo sea trasladado cuanto antes a Rosario. El velatorio logró concretarse en la zona sur de la ciudad, donde sus seres queridos atravesaron una jornada marcada por el dolor y el pedido de justicia.

El hecho

Camila fue encontrada sin vida el domingo al mediodía en el departamento que alquilaba en Cordillera de Ansilta al 48, un complejo destinado a gendarmes y aspirantes a Gendarmería. La joven presentaba múltiples heridas provocadas con un arma blanca.

Hernán, hermano de la víctima, fue la voz de una familia devastada que busca que el caso se conozca y que el responsable sea castigado. “Es terrorífico encontrarnos con este cuadro. Lo que vivimos no se lo deseo a nadie”, expresó durante la despedida.

La joven rosarina de 24 años atacada por su pareja en Barreal, provincia de San Juan, donde realizaba un curso de formación para ingresar a Gendarmería Nacional. En el lugar también fue encontrado Carlos Gonzalo Rivero, pareja de Camila, oriundo de Tartagal, Salta, quien presentaba signos de un intento de suicidio.

El hermano de Camila sostuvo que se trató de un crimen premeditado y cuestionó el accionar del agresor. “Este tipo sabía lo que hacía”, afirmó.

Y agregó: “Fue golpeada, cortada, maltratada de forma atroz”, agregó Hernán, quien también recordó a su hermana por su trabajo como enfermera, su vínculo con la fuerza y, especialmente, por el amor que sentía por los animales. “Se fue un ser extraordinario”, resumió.

Una foto que estremece por el final de la historia.
Una foto que estremece por el final de la historia.

La voz del imputado

El acusado quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género y le dictaron un año de prisión preventiva.

Según la versión que dio Rivero, la pareja había comenzado a discutir el sábado por la noche luego de que él le comunicara a Vecchiarello que quería regresar a la provincia de Salta, de donde es oriundo. El imputado explicó que había quedado fuera del proceso de ingreso a Gendarmería y que no podía continuar en San Juan porque no tenía dinero.

Siempre de acuerdo con su relato, la joven reaccionó con violencia y comenzó a romper cuadros y distintos objetos del departamento que alquilaban en Barreal. Rivero aseguró que nunca la golpeó. Más tarde, ambos se dirigieron a la casa de una integrante de Gendarmería, donde compraron alimentos, y regresaron al departamento alrededor de las 22.30. La discusión habría continuado en la cocina mientras Rivero preparaba papas.

Fue entonces, según declaró el acusado, cuando Vecchiarello habría amenazado con quitarse la vida si él finalmente se marchaba de la provincia. Rivero afirmó que la joven intentó atacarlo con un cuchillo y que durante ese episodio le provocó un corte. Después, siempre según su declaración, Vecchiarello se dirigió hacia el comedor y comenzó a provocarse heridas en ambos lados del cuello.

El acusado quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género y le dictaron un año de prisión preventiva. 
El acusado quedó imputado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género y le dictaron un año de prisión preventiva. 

El hombre aseguró que intentó asistirla y que incluso le sacó la lengua porque se estaba ahogando. Sin embargo, relató que finalmente la mujer murió en la habitación.

Durante su exposición también afirmó que desconocía que su esposa estaba embarazada, un dato que fue confirmado posteriormente durante la autopsia.

El propio Rivero reconoció que, después de lo ocurrido, tomó un segundo cuchillo y se provocó heridas en el cuello y el pecho. Según explicó ante el juez, lo hizo con intención de suicidarse porque se sentía responsable de no haber podido salvar a Vecchiarello.

   

El cuerpo de Camila Agustina Vecchiarello fue encontrado al mediodía del domingo 13 de septiembre. Antes de la intervención de las autoridades, Rivero se había comunicado con una expareja para contarle que tenía intención de quitarse la vida. Esa comunicación permitió que las autoridades tomaran conocimiento de la situación y se dirigieran hasta el lugar.

Durante las tareas realizadas en el departamento, los investigadores encontraron además una nota manuscrita atribuida a Rivero. El escrito decía: “Ya sé que es tarde para pedir disculpas. A mi familia y a la de Camila”. Ese elemento forma parte de la investigación y es analizado junto con el resto de las pruebas reunidas en el lugar.