El hombre acusado de prender fuego a su pareja embarazada de ocho meses en una casa de Granadero Baigorria, el pasado lunes feriado, fue imputado este viernes en el Centro de Justicia Penal de Rosario y quedó en prisión preventiva por el plazo de ley. La mujer, de 29 años, permanece internada en el Hospital Eva Perón y tuvieron que realizarle una cesárea de emergencia. El bebé está internado en el área de neonatología del mismo centro de salud.

La acusación formal a Maximiliano Castagnino, de 36 años, la hizo el fiscal Franco Tassini de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, quien le atribuyó al sospechoso el delito de tentativa de homicidio doloso calificado por el vínculo en carácter de autor material contra su pareja, llamada Thalía. El juez Rodrigo Santana dispuso la prisión preventiva efectiva hasta el 12 de marzo de 2027.

La Fiscalía le atribuyó lo ocurrido el 12 de octubre, aproximadamente a las 13.30 en la zona de Obligado al 400 de Granadero Baigorria. De acuerdo a la imputación, el hombre roció líquido inflamable contenido en una botella de alcohol etílico sobre el rostro, pecho y brazos de su pareja, quien cursaba un embarazo de 34 semanas de gestación, y después arrojó un elemento de llama libre —sospechan que fue un encendedor— que inició el fuego, con claras intenciones de matarla.

Sin embargo, ante el grito de auxilio de la víctima, una vecina se presentó en el domicilio y logró asistirla, para luego trasladarla al Hospital Eva Perón, donde recibió la atención médica que permitió salvar su vida. Quedó internada en la unidad de terapia intensiva, donde permanece intubada y con pronóstico reservado.

La mujer fue sometida a una cesárea de urgencia durante la madrugada del pasado martes. Su bebé permanece internado en el Servicio de Neonatología del Hospital Eva Perón, intubado y estable.

Según lo expuesto por el fiscal Tassini durante la audiencia imputativa, todo ocurrió en el marco de un contexto de violencia de género extendido y perpetuado en el tiempo, por lo menos durante el plazo de dos años, en el que el imputado convivió con la víctima.

En cuanto a la situación procesal de Castagnino, la Justicia determinó, por el momento, limitar la acusación a las heridas ocasionadas a la mujer. El delito fue calificado como "tentativa de homicidio, calificado por el vínculo y por femicidio, atento que acreditamos un contexto de violencia que la víctima estaba padeciendo".

No obstante, Tassini advirtió que se evalúa ampliar la figura penal por las posibles lesiones que haya sufrido el niño. "Ampliar la tentativa de homicidio con dolo eventual para con el bebé", anticipó el fiscal en diálogo con Telenoche Rosario (El Tres), a la espera de los informes médicos pertinentes.

Durante la audiencia, el acusado decidió prestar declaración, aunque su testimonio buscó desligarse de la responsabilidad del ataque. Según Tassini, Castagnino "se limitó a achacarle la culpa a la víctima, a recriminarle lo sucedido, a negarle lo que había pasado ella". Sin embargo, el fiscal subrayó que estas palabras están "en total contraposición con la evidencia objetiva" recolectada por los investigadores.

Los reportes preliminares elaborados por los bomberos y los médicos desmienten la versión de un accidente o un acto autoinfligido. Los informes "constatan que las lesiones no se corresponden con un autovertido de alcohol, sino precisamente que fue rociada con un elemento y después la combustión generó estas quemaduras", aseveró el funcionario.

Para el avance de la causa, la declaración de la mujer será una pieza clave. "Va a ser fundamental el testimonio de la víctima, por eso esperamos que se recupere", concluyó el fiscal. Mientras tanto, las autoridades continúan con las tareas investigativas para determinar con exactitud la mecánica del ataque, que tuvo lugar en la pieza del domicilio compartido, mientras en el comedor "estaba la comida servida en la mesa".