Como en la campaña presidencial de 2015, Balcarce, el perro PRO de Mauricio Macri que llegó a sentarse en el sillón de Rivadavia y pasear por la Casa Rosada junto a su dueño, volvió al centro de la escena.

Pero no fueron los estrategas publicitarios de Cambiemos los responsables de esa movida sino el precandidato a presidente del Frente de Todos, Alberto Fernández, quien aseguró que el can no era de Macri y hasta marcó diferencias con Dylan, su mascota.

“Ni siquiera Balcarce era de él, hasta en eso mintió”, dijo Fernández este sábado en un acto realizado en Smata.

Balcarce fue la mascota estrella del PRO en la campaña de 2015. Aparecía en actos entre Macri y María Eugenia Vidal, por entonces candidata a la gobernación de Buenos Aires, o en la vida familiar del hoy presidente junto a su hija Antonia. Llegó a posar en la Casa Rosada, donde solía recorrer el patio y hasta el despacho presidencial. Todo era difundido incluso por las redes sociales “propias” del pichicho.

Sin embargo, en 2016 desapareció y no se supo más de él. Su activa cuenta de Twitter creda en mayo de 2015, por ejemplo, dejó de publicar un año después. 

Según informó la Revista Noticias, Balcarce fue adoptado por María Agustina “Puppi” Bonnecarrere, editora de fotos del PRO y amante de los perros. 

Lo cierto es que ante aquella estrategia de Jaime Durán Barba y su equipo, ahora desde el peronismo respondieron con “Dylan Fernández”, el perro de Alberto que ya tiene cuentas en las redes sociales y un objetivo confeso: "Vengo a correr al gato".