El debate en torno a la regulación de la actividad de los cuidacoches en la provincia sumó la postura del ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni. En la antesala de la sesión clave que llevará adelante el Senado, el funcionario se refirió a la problemática y solicitó que la futura legislación no genere un incremento de gastos de recursos en el sistema penal santafesino.
El titular de la cartera de Seguridad analizó el impacto de la actividad en la vía pública. "Entendemos que el tema cuidacoches puede ser un factor criminógeno que aumente el nivel de riesgo. Es una situación que provoca un contacto social no solicitado por la persona y, en principio, es un factor de riesgo", definió en declaraciones a Aire de Santa Fe.
No obstante, el funcionario matizó que existen realidades disímiles según cada localidad, mencionando que hay municipios que otorgan tiqueteras a los cuidacoches en lugar de implementar el estacionamiento medido. Por este motivo, planteó que la estrategia estatal debe ser penalizar la actividad específicamente en aquellos distritos donde los gobiernos locales la hayan prohibido normativamente.
El eje principal de la advertencia del ministro se centró en la estructura operativa y económica que requeriría la aplicación de la ley, que ya tiene media sanción de Diputados. "No me traten al trapito como que hay que hacerle un juicio y nombrar un fiscal. Eso es un gastadero de plata y hay formas más baratas de resolverlo, como habilitar al policía para que lo saque y listo", argumentó Cococcioni.
Para finalizar, el funcionario detalló la alternativa que prefieren en el Ministerio de Seguridad, orientada a la aplicación de sanciones contravencionales rápidas que no impliquen la privación de la libertad. La propuesta del Ejecutivo consiste en implementar un "decreto penal de prohibición de concurrencia", una herramienta que permitiría retirar al infractor mediante la fuerza policial y restringir su reingreso a la zona afectada.