El ministro de Obras Públicas de la provincia, Lisandro Enrico, renunció de manera definitiva a su banca en el Senado de Santa Fe, cargo para el cual había solicitado licencia al momento de asumir sus funciones en el gabinete del gobernador Maximiliano Pullaro. La determinación del funcionario es posterior a los tensos cruces que tuvo con otro importante referente del radicalismo santafesino, el titular de la Cámara alta, Felipe Michlig, quien en ese marco había dicho que se arrepentía de haber votado a favor de la licencia. 

Quien comunicó la decisión de Enrico fue la senadora Leticia Di Gregorio, su reemplazante en la banca por el departamento General López. Pero el propio ministro de Obras Públicas habló luego con Radio 2 y admitió que la polémica política lo empujó a renunciar.

“La licencia generaba dudas, polémica. La renuncia a la banca es para evitar cualquier tipo de debate, me pareció lo más sano. Uno no puede ser senador y ministro. Entonces hay dos caminos: renuncia o licencia. En su momento pedí licencia proque me habían elegido y consideraba que renunciar era una falta de respeto a los 8 de cada diez vecinos de General López que me votaron. que me votaban. Además, no sabía si iba a ser el ministro que quería el gobernador. Ahora, como ese debate se reflotó, presenté la renuncia”, explicó en diálogo con el programa De boca en boca. 
 

El conflicto

El conflicto se originó cuando Michlig justificó la presentación de un pedido de informes dirigido a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo. El motivo del reclamo apuntaba a una supuesta falta de respuestas concretas por parte del Ministerio de Obras Públicas frente a compromisos asumidos previamente. El eje central de la disputa parlamentaria fue la culminación de más de 800 casas correspondientes a planes nacionales paralizados en el territorio de la provincia de Santa Fe.

Durante su encendida intervención en la Cámara alta, el representante de San Cristóbal explicó que, en un principio, se había acordado terminar aquellas unidades habitacionales que contaran con un avance de obra superior al 60 por ciento. Sin embargo, denunció que ese criterio fue modificado de manera arbitraria y apuntó contra el titular de la cartera por una presunta "discrecionalidad" en el manejo de los recursos. "¿Decide el ministro por la cara, por lo que representa, porque le gusta más o le gusta menos, porque es del norte, porque es del sur, porque es del centro?", cuestionó duramente el legislador.

La réplica no se hizo esperar y llegó desde la propia bancada oficialista de Unidos. Di Gregorio, en firme defensa de la gestión de Enrico, tomó la palabra para exponer datos oficiales y rechazar de plano las acusaciones de su par. La senadora detalló que, puntualmente en el departamento General López, se están construyendo en la actualidad 249 viviendas y contrastó esa cifra con la de otras regiones para desmentir cualquier tipo de favoritismo geográfico. Además, le enrostró a Michlig que la continuidad de las obras depende exclusivamente de "una decisión económica del gobernador" de liberar fondos que son escasos, y no de una supuesta discriminación ministerial.

Antes de la sesión de este jueves, cuando hizo pública la decisión de Enrico de renunciar, Di Gregorio se reunió con Michlig, que no hizo comentario alguno sobre esa decisión.

En su discurso, la senadora dijo, entre otras cosas, que la victoria electoral de Unidos en 2023 no tuvo un solo padre. Pareció una alusión a Michlig, a quien Pullaro define como su “padre político”.