El Senado de la provincia de Santa Fe fue escenario este jueves de un inusual y tenso debate que puso en evidencia una fuerte interna dentro de Unidos. El senador por el departamento San Cristóbal y presidente del Senado, Felipe Michlig, y la senadora por el departamento General López, Leticia Di Gregorio, protagonizaron un duro contrapunto en torno a la ejecución de la obra pública y la terminación de viviendas paralizadas. Mientras el primero denunció "discrecionalidad" por parte del ministro Lisandro Enrico, la legisladora defendió la gestión del funcionario y atribuyó el reclamo a una "animosidad personal".
La discusión comenzó cuando Michlig justificó la presentación de un pedido de informes dirigido a la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo ante la falta de respuestas del Ministerio de Obras Públicas. El eje central fue la culminación de más de 800 casas correspondientes a planes nacionales en el territorio provincial. Según explicó, inicialmente se había acordado terminar aquellas con un avance de obra superior al 60 por ciento, pero denunció que el criterio cambió. "¿Decide el ministro por la cara, por lo que representa, porque le gusta más o le gusta menos, porque es del norte, porque es del sur, porque es del centro?", cuestionó el legislador, encargándose de separar "totalmente" al gobernador Maximiliano Pullaro de la polémica.
La réplica no se hizo esperar y llegó desde la propia bancada de Unidos. Di Gregorio, quien ocupa la banca que Enrico dejó al asumir en el Ejecutivo, expuso datos oficiales y rechazó las acusaciones de su par. La senadora detalló que en el departamento General López se están construyendo 249 viviendas y contrastó la cifra con otras regiones para desmentir cualquier favoritismo. Además, le enrostró a Michlig que las obras dependen de "una decisión económica del gobernador" de liberar fondos escasos y no de una supuesta discriminación.
Una cuestión personal
En su encendida defensa, Di Gregorio deslizó que las críticas del senador por San Cristóbal esconden otros motivos. "Creo que hay una cuestión personal con el ministro de Obras Públicas Lisandro Enrico, que ha quedado evidenciado en varios de sus comentarios a lo largo de estos dos años", disparó la representante de la Cámara alta. También le pareció llamativo que el legislador hiciera un pedido de informes "a un ministro que es de su propio bloque".
Arrepentimiento
Lejos de dar por terminada la discusión, Michlig retomó la palabra para contestar los dichos de su compañera de bancada y elevó la apuesta. En primer lugar, cuestionó que Enrico mantenga su cargo como senador en uso de licencia en lugar de haber renunciado para asumir en el gabinete. "Pongo en duda y hasta de alguna forma me arrepiento de haber aprobado eso", confesó el legislador.
Por último, el senador criticó el hecho de que Di Gregorio tuviera a disposición información que a él se le niega por las vías institucionales y acusó al ministro de repetir los vicios que antes le criticaban a la gestión provincial anterior. "Hay que conocer a la gente cuando se le da poder", sentenció Michlig, y concluyó con un mensaje directo: "Las obras no son del ministro Enrico. Las obras no le pertenecen por más ministro que sea. Las obras las lleva adelante un gobierno y son producto del aporte de todos los santafesinos".



