A partir del próximo 7 de febrero, el histórico sable corvo que perteneció al General Don José de San Martín cambiará de tutela oficial, al regresar a la sede principal del Regimiento de Granaderos a Caballo, en el barrio porteño de Palermo, luego de su actual custodia, por más de una década, en el Museo Histórico Nacional (MHN), en San Telmo, cercano a Parque Lezama.

Este cambio de tutela se llevará a cabo luego del acto oficial que tendrá lugar en el Municipio de San Lorenzo, provincia de Santa Fe, por el 213° Aniversario del Combate de San Lorenzo, al cual se cursó la invitación formal al presidente Javier Milei, quien será el responsable de entregar la reliquia histórica a sus nuevos custodios, según consta en la información municipal.

Por su parte, desde la Secretaría de Cultura de la Nación, confirmaron al sitio Infobae que esto tendrá lugar luego de “la firma del decreto, por parte del Presidente de la Nación, el cual tendrá la fundamentación y el informe técnico respectivo”, aunque aún no definió la fecha exacta de la firma presidencial, pero se descuenta que será anterior al día del acto en Santa Fe.

El proceso de traspaso está orientado, según consta en el borrador del decreto, a asegurar la “correcta administración, preservación y seguridad de un bien histórico del Estado Nacional. Devolverles a los suyos lo que es propio”.

Custodia con antecedente histórico

 

El protagonismo del Regimiento de Granaderos en esta custodia no es reciente: desde 1967, mediante decreto, la unidad resguarda el sable forjado para el Libertador. Pero ahora, el acto constituye una restitución del criterio firmado el 24 de mayo de 2015, por la entonces presidenta Cristina Kirchner, quien le otorgó la tutela al Museo Histórico Nacional.

En la fundamentación oficial se aclaró que la sede tiene relevancia histórica: “No se trata de un ámbito ajeno al patrimonio cultural ni de un espacio sin valor histórico”, puntualizaron desde Cultura de Nación, ya que el cuartel de Granaderos es Monumento Histórico Nacional. Además, las fuentes remarcaron: “Se ubica al Sable en el ámbito institucional que históricamente tuvo su custodia y que está directamente vinculado a su creador y a su función simbólica original”.

En cuanto a las implicancias para el Museo Histórico Nacional, desde Cultura resaltaron: “dicha institución posee una reserva invaluable de gran valor histórico que puede ser exhibida y seguirá abriendo sus puertas como siempre a todos los argentinos”.

Los actos en San Lorenzo

 

Paralelamente, ya se anunció el cronograma para homenajear el 213° Aniversario del Combate de San Lorenzo, batalla que significó el bautismo de fuego del Regimiento bajo el mando de José Francisco de San Martín.

Los eventos iniciarán el martes 3 de febrero, con el izamiento de banderas en la Plaza San Martín – Pino Histórico – Campo de la Gloria a las 9 y un homenaje a los caídos en el Cementerio Conventual.

Para el 6 de febrero, la Fanfarria Alto Perú desfilará por la avenida San Martín y, a las 21.30, junto al Regimiento de Granaderos a Caballo, encabezará la ceremonia del cambio de guardia en el Convento San Carlos Borromeo.

Finalmente, en el acto oficial del sábado 7 de febrero a las 19 en el Campo de la Gloria, se formalizará la entrega, por parte del Presidente, del sable corvo al Regimiento y tendrá lugar un desfile cívico militar.

Debate entre historiadores

 

La decisión del Gobierno de traspasar la reliquia histórica al Regimiento de Granaderos motivó un debate; se abre un nuevo capítulo en los “usos del pasado” por parte de la dirigencia política.

La actual directora del Museo Histórico Nacional (MHN) es la historiadora María Inés Rodríguez Aguilar, especialista en políticas patrimoniales; la dirección del museo se concursará en 2026. Y el actual jefe del Regimiento de Granaderos es el teniente coronel Cristian Castellanos, que a su vez es el presidente honorario de la Fundación de Granaderos a Caballo, que preside la abogada Bettina Bulgheroni, amiga de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Otros miembros honorarios de la Fundación son los empresarios Alejandro P. Bulgheroni y Eduardo Eurnekian.

El Instituto Nacional Sanmartiniano, que se encuentra acéfalo desde que el Congreso rechazó la reconversión del organismo en un museo sanmatiniano del que no se volvió a tener noticias, todavía no se expidió al respecto. Trascendió que el nombramiento del nuevo presidente de la entidad se halla en curso.

El expresidente del Instituto Nacional Sanmartiniano, teniente coronel e historiador Claudio Morales Gorleri, apoya la medida del Ejecutivo. “Me alegró mucho la noticia –dijo al diario La Nación–. Como ya dije en 2025, el sable debe estar con «mis muchachos», como llamaba el Libertador a los granaderos según Gerónimo Espejo".

Para la historiadora Beatriz Bragoni, la decisión del Gobierno es desafortunada, por varias razones. “Por un lado, porque vuelve a la carga con la batalla cultural con un objeto o reliquia histórica de altísimo voltaje simbólico. No solo porque da marcha atrás con el acto encabezado por Cristina Kirchner en 2015, habituada a los usos del pasado nacional, sino además porque al depositar el sable nuevamente en el Regimiento de Granaderos reactualiza el nacionalismo militar del que fue provisto entre el golpe militar de 1943, el peronismo clásico y las vertientes revisionistas de izquierdas y derechas hasta la era democrática”.

“Sin duda se trata de un retroceso desde el punto museológico porque no solo vuelve a politizar la reliquia, sino también porque al despegarla del MHN la adscribe a un actor en particular, el Ejército y los granaderos, despojándola de sentidos e interpelaciones ciudadanas plurales", agrega la autora de San Martín. Una biografía política del Libertador.

 El Regimiento de Granaderos a Caballo. 

Al exdirector del MHN, el historiador Gabriel Di Meglio, cuya salida del cargo en 2025 se habría anticipado por su rechazo a la medida, la decisión le parece lisa y llanamente “espantosa”. “Es un desastre que se le saque al Museo la pieza más importante que ya perdió una vez por el robo, y que fue recuperada en 2015", dijo. 

La doctora en Historia María Lía Munilla Lacasa remarca la importancia política “de ciertas decisiones y de ciertos gestos simbólicos”. “La ceremonia de Cristina Kirchner portando el sable corvo de regreso al MHN compite en carga política con el gesto de Milei de devolverlo a Granaderos –señala–. Similar enfrentamiento político/simbólico se dio con el cambio del nombre del CCK por Palacio Libertad. Lo político encuentra en el mundo de lo simbólico e intangible escenarios privilegiados de disputa por el poder. Antes, ahora y siempre”.

“Se trata de un objeto que pertenece simbólicamente a todo el pueblo argentino, no solo al Regimiento de Granaderos por gloriosa y sanmartiniana que haya sido su carrera militar –dijo el historiador José Emilio Burucúa–. Además, don José lo legó, por testamento, al general Rosas. En tal sentido, creo que solo una institución abarcadora y cívica como el Museo Histórico Nacional debería custodiarlo. Por otra parte, ¿dónde lo exhibiría el Regimiento de modo que la posibilidad de su frecuentación no estuviese restringida por los horarios lógicos del trajín y la disciplina de una unidad militar? Es una medida irreflexiva. El Ejército argentino merece respeto por muchas razones históricas. No hace falta una medida demagógica y algo adulona como esta para rendir el debido homenaje que la ciudadanía suele tributar a sus Fuerzas Armadas”.

El historiador Manuel Belgrano, presidente del Instituto Belgraniano, sostiene que el sable en el MHN convocó a mucha gente en la última década. “Tuvo mucha repercusión y hubo un incremento de visitantes a la Sala de los Sables –detalla–. En el Regimiento de Granaderos a Caballo la reliquia se exhibiría en un flamante museo. Pero tengo mis dudas sobre qué cantidad de gente va a tener la oportunidad de ir hasta el Regimiento a ver el sable. Me gustaría que se quedara en el MHN, aunque entiendo la posición de muchos sanmartinianos y del propio Regimiento. Es el máximo símbolo representativo de Granaderos, pero el acceso debe ser amplio para toda la población”.

El escritor y periodista Marcelo Gioffré discute uno de los argumentos del Ejecutivo para traspasar el sable a Granaderos: la protección de la reliquia. “Si el sable no estaba seguro, tenían que arbitrar las medidas para que lo estuviera, pero el destino de un elemento así no puede ser sino museístico", sostiene.

Para la escritora y gestora cultural Josefina Delgado, el sable corvo debe permanecer en el MHN. “José de San Martín es uno de nuestros mayores próceres –afirma–. Y entiendo que lo es no solo por sus acciones como militar libertador, sino también por su ejemplar conducta. Por lo cual el sable corvo es patrimonio histórico y también símbolo de vida. Cuanto más amplio sea el acceso de los ciudadanos a este símbolo, más se divulgará su lección y su ejemplo. El MHN es el lugar adecuado”.

A Diego Barovero, historiador y presidente del Instituto Yrigoyeneano, la medida no lo sorprende. “Se inscribe en ese hábito de los gobiernos, exacerbado en este, de apropiarse de la historia, sus símbolos, prescindiendo de todo criterio patrimonial. No es serio que en sesenta años el sable haya tenido tres destinos diferentes".