Los concejales de Unidos Rosario realizaron este lunes una conferencia de prensa en el Concejo Municipal para pedirles a los senadores nacionales por Santa Fe que rechacen el proyecto que restringe el régimen de Zona Fría para las tarifas de gas.
La iniciativa, impulsada por el gobierno nacional, ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados el pasado 20 de mayo y ahora debe ser tratada por el Senado. Si se convierte en ley, el sur de Santa Fe quedaría fuera del beneficio incorporado en 2021, que permite descuentos en las facturas de gas para usuarios residenciales de distintas zonas del país.
Desde el bloque de Unidos advirtieron que la modificación tendría un impacto directo sobre 388.919 hogares rosarinos y sobre casi dos millones de santafesinos de ocho departamentos del sur provincial. Por eso, plantearon que el Senado aparece como la “última instancia” para frenar el recorte.
“Va a venir un aumento en la tarifa del gas para estos 400 mil rosarinos y la verdad es que Santa Fe aporta demasiado a Nación. Basta, no podemos seguir haciéndonos cargo de este ajuste que se decide en Buenos Aires. No es un privilegio calentar una casa”, advirtió la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck.
De los senadores nacionales de la provincia, dos son de Unidos, Carolina Losada y Eduardo Galaretto, y uno del peronismo, Marcelo Lewandowski. Se descuenta el voto negativo del experiodista deportivo. La gran incñognita es Losada, que si bien es radical aparece muy cercana al gobierno nacional en sus posturas.
“Lo que se aprobó en la Cámara de Diputados es una decisión política con consecuencias concretas”, señalaron los ediles. Y remarcaron que suprimir el beneficio “en vísperas del invierno, sin gradualidad ni alternativas reales”, representa “un golpe directo al poder adquisitivo de las familias”.
El régimen de Zona Fría contempla descuentos de entre el 30 y el 50 por ciento en las boletas de gas, según la situación de cada usuario. El proyecto que consiguió media sanción busca limitar ese alcance y volver a un esquema más acotado, concentrado principalmente en la Patagonia, Malargüe y la Puna.
En Santa Fe, el cambio afectaría a los departamentos Rosario, General López, San Lorenzo, Caseros, Constitución, Iriondo, San Martín y Belgrano. En la provincia, el planteo generó rechazo tanto en sectores del oficialismo de Unidos como de la oposición eronista. Cuestionan el impacto tarifario y el criterio federal de la medida.
Los concejales de Unidos pusieron el foco en el efecto económico local. Según plantearon, la quita del beneficio no solo encarecería las facturas de gas, sino que también reduciría la capacidad de consumo de las familias rosarinas.
“Menos plata en el bolsillo es menos consumo, menos actividad comercial y menos trabajo. El ajuste no se queda en la factura: se derrama sobre toda la economía local”, sostuvieron.
En el comunicado también aparece una crítica al vínculo entre la Nación y Santa Fe. “Santa Fe aporta al país de manera estructural y sostenida: producción agropecuaria, industria, exportaciones. Lo que recibe a cambio no guarda ninguna proporción con ese aporte”, afirmaron.
Y agregaron que avanzar con el recorte “sería un nuevo episodio de una relación federal profundamente inequitativa, donde el interior productivo financia al Estado nacional y recibe a cambio medidas que lo perjudican”.
El texto lleva las firmas de María Eugenia Schmuck, Fabrizio Fiatti, Damián Pullaro, Carolina Labayru, Federico Lifschitz, Pablo Gavira, Lucas Raspall, Anahí Schibelbein, Alicia Pino, Manuel Sciutto y Ana Laura Martínez.
“Los rosarinos no pueden pagar con frío el costo de un ajuste que no diseñaron ni eligieron”, concluyeron los concejales.