La periodista rosarina Luciana Geuna, columnista del programa Radiópolis (Radio 2), habló este miércoles de la denuncia penal en su contra impulsada por el gobierno nacional a través de la Casa Militar luego de que el programa que conduce en TN filmara pasillos de la casa Rosada. En diálogo con el conductor Roberto Caferra, la columnista reclamó el fin de la inédita clausura de la sala de prensa de la Casa Rosada. Al referirse a las acusaciones del oficialismo, consideró que la situación no tiene sentido: "Es como tratar de explicar lo irracional".
Durante la entrevista, Geuna repasó los detalles del conflicto y ratificó que las imágenes tomadas en los pasillos de libre circulación del Poder Ejecutivo no fueron obtenidas de manera clandestina y que hubo una notificación a la Casa Rosada. Sin embargo, el episodio escaló hasta la presentación judicial formal en contra de la periodista. "De todas las que me tocaron en la vida, sin duda esta fue la más fuerte", confesó sobre la embestida.
Para brindar precisiones sobre su situación legal, la periodista rosarina radicada en Buenos Aires aclaró cuestiones técnicas del proceso en curso. "Cuando alguien hace una denuncia, no es una causa hasta que un fiscal no la abre como investigación, entonces el fiscal o la abre o la desestima", explicó. En esa línea, remarcó que el expediente judicial todavía se encuentra “en un limbo”, a la espera de una resolución en los Tribunales federales.
Más allá de las represalias personales, la periodista puso el foco en la situación de su compañero de equipo, el cronista Nacho Salerno, a quien el Ejecutivo le retiró las credenciales de ingreso al edificio gubernamental. “La primera víctima fue Nacho Salerno, que es el acreditado de TN en la Casa Rosada”.
Geuna lamentó el accionar oficial contra el joven reportero: "Tiene 23 años y empezó con la campaña libertaria a trabajar en periodismo político, es muy bueno", relató, al tiempo que calificó la suspensión preventiva de su acreditación como un acto “muy violento”.
Al analizar el clima actual, la comunicadora reflexionó sobre cómo la dinámica del poder genera sumisión en diversos actores institucionales. “Me sorprendí de ver muchas de esas cosas en personas que creí que no lo iba a ver”, admitió en relación al temor que percibe en distintas fuentes del ámbito público, quienes no se animarían frente al presidente o a su círculo de confianza a expresar disidencias.
Sobre el final del diálogo radial, Geuna valoró las muestras de afecto recibidas por parte de sus colegas en medio de la controversia. Además, dejó en claro su postura de cara al futuro de su labor periodística frente a las fuertes presiones. "No voy a cambiar nada", sentenció.