Este viernes el presidente Javier Milei estará en Rosario para el acto central por el aniversario de la Bolsa de Comercio, como ya lo hizo el año pasado y el anterior. Desde la entidad, confirmaron la visita –siempre sujeta a cambios de último momento– y calculaban su llegada entre las 19 y las 20. Anticipan esta vez, un discurso menos técnico. En las otras dos oportunidades en las que participó de los aniversarios de la Bolsa, el presidente brindó complejas disertaciones, con gráficos incluidos sobre el rumbo de la economía, que más se asemejaban a una clase de teoría económica.
En el marco de los festejos por los 142 años de la Bolsa, El Tres consultó a su titular, Pablo Bortolato, se mostró “contento que pueda venir” y calculó su llegada entre las 19 y las 20.
Si bien aclaró que desconocen “totalmente” sobre qué hablará, aventuró un “discurso menos técnico”, como ha dado en sus últimas visitas a las Bolsas de Comercio de Córdoba y Buenos Aires. “Más aggiornado a lo que el grueso de la gente quiere escuchar”, apostilló.
Quizás de sus dos discursos en la entidad rosarina, el más técnico fue el del año pasado, cuando apeló a esquemas y "dibujos" económicos para argumentar que la inflación estaba controlada, pero no despejó la incertidumbre sobre la volatilidad financiera y el temor en aquel entonces a una devaluación. Fue, además, su forma de no hablar sobre al escándalo de los medicamentos que salpicaba a su entorno. En cambio, optó por embestir contra la oposición agitando la amenaza del "fin del mundo" si retornaba el populismo, cosa que con mayor o menor intensidad, reitera cada tanto.
Sin embargo, el cobro de coimas en la compra de medicamentos para discapacitados, fue usado elípticamente por el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, que también participó de la celebración, para desmarcarse, contraponiendo la inversión que hace la Provincia en esa área. Habrá que ver si este viernes Pullaro repite la estrategia con otro tema, habida cuenta que ya comienzan a moverse las fichas del tablero electoral para 2027.
La visita de 2024, en tanto, estuvo atravesada por un amplio operativo de seguridad –justificado en una conveniente falsa amenaza de bomba– que contuvo las protestas de jubilados y gremios por el ajuste. Pero también, ese mismo operativo frustró a cientos de militantes libertarios que esperaron en vano bajo el frío para ver a Milei.