El presidente Javier Milei participará este lunes y martes de la cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Asunción, Paraguay, en un escenario marcado por la fractura política con Brasil, luego de los cuestionamientos del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ante el reciente acuerdo arancelario bilateral firmado entre Buenos Aires y Washington.
A esta rispidez se suman las discrepancias en torno a la solicitud argentina para ingresar al Tratado Transpacífico y el veto del gobierno argentino a la posible reincorporación de Venezuela al bloque.
La cumbre del Mercosur contará con la presencia confirmada de siete mandatarios y diversas delegaciones internacionales. Los ejes oficiales informados son el seguimiento del pacto comercial con la Unión Europea y el inicio de negociaciones formales con Japón.
Sin embrago, no se descarta que el debate de fondo esté dominado por la inquietud de la diplomacia brasileña respecto a las eventuales distorsiones comerciales que podría generar la eliminación de aranceles para más de mil seiscientos productos estadounidenses dispuesta por el Gobierno argentino en febrero, consigna Noticias Argentina.
La postura de Brasilia sostiene que cualquier alianza estratégica con Estados Unidos debe compatibilizarse estrictamente con la política arancelaria común del Mercosur.
A este foco de conflicto se suma la formalización del pedido de adhesión de la Argentina al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, una gestión impulsada por la Cancillería que abre un interrogante geopolítico inédito al situar al país en un mismo espacio comercial con el Reino Unido.