El secretario de Relaciones Internacionales de Santa Fe, Claudio Díaz, cree que la provincia se ha convertido en un “objeto de disputa” entre Estados Unidos y China como “polo exportador de alimentos” y “con kilómetros de hidrovía”. En ese sentido, entiende que hay que desarrollar un “relacionamiento” con ambos actores y tener una “visión amplia y multilateral”. Está preocupado por el giro de algunos países latinoamericanos a “democracias iliberales con decisiones autoritarias” y ve clave el resultado de la próxima elección presidencial en Brasil para la consolidación de espacios de integración regional como el Mercosur.
“Choco” Díaz además es titular de la Cátedra de Derecho Internacional Público en las facultades de Derecho y Relaciones internacionales de la Universidad Nacional de Rosario y de Ciencias Jurídicas en la Universidad Nacional del Litoral. Está identificado con el radicalismo del gobernador Maximiliano Pullaro. Viene de la militancia política en el ámbito académica siendo presidente de la Federación Universitaria de Rosario (FUR) en 1985 y de la Federación Universitaria Argentina (FUA) desde el 87 al 89.
El funcionario provincial charló con Rosario3 también sobre la política santafesina y el próximo año electoral.
-¿Cuál es la inserción internacional de la provincia de Santa Fe?
-Veo bien la inserción internacional de la provincia y es algo que hay que continuar. Tiene un trabajo en su internacionalización, continuamos con algunas líneas e incorporamos otros elementos nuevos. Hay una continuidad en materia de cooperación internacional con embajadas con asiento en Argentina e intercambios con distintos países en materia de comercio exterior. Hemos innovado en cuanto a la territorialización de las relaciones internacionales para ayudar a municipios intermedios a que puedan hacer cooperación internacional porque notamos que había algunas ciudades con cierto desarrollo y en otras no. Otra es la creación en el ámbito de la Secretaría de un instituto de estudios de alto nivel donde se hace análisis académico para aplicar a políticas públicas y generar insumos a los ministerios. También hicimos distintas jornadas de análisis de coyuntura y colaboramos con el trabajo previo en los acuerdos con organismos internacionales de financiamiento.
-Hace pocos días estuvo el embajador de Estados Unidos en Argentina, ¿cuál es la relación con ese país?
-Hay diversos programas de seguridad. Son políticas basadas en cooperación desde algunas agencias y la propia embajada para capacitación de agentes de nuestras fuerzas de seguridad, de nuestro sistema penitenciario como así también para nuestra agencia de inteligencia orientada al delito trasnacional y el crimen organizado. Se trata de algo que ya viene de anteriores administraciones tanto a nivel provincial y nacional.
-¿Qué relaciones existen con el otro polo del poder mundial como es China?
-Hay una excelente relación con un sistema de becas universitarias e intercambio comercial. Así como también un desarrollo político muy fuerte del espacio sur-sur. Por ejemplo, con Uruguay a través de su agencia de monitoreo y evaluación que nos asiste técnicamente para el monitoreo de diversos programas de gobierno.
-¿La disputa China y Estados Unidos puede trasladarse a Santa Fe?
-Santa Fe tiene atractivos y la hacen un objeto de disputa. Es un polo exportador de alimentos, con muchos kilómetros de Hidrovía y co. problemas de seguridad muy bien abordados por el gobierno de Pullaro como el crimen internacional. Somos objetos de algunas tensiones, por eso tenemos que tener inteligencia suficiente para desarrollar un relacionamiento con estos dos actores y una visión amplia y multilateral. Así contamos con una excelente relación con la Unión Europea y algunos proyectos de cooperación como con las Agencias de Desarrollo de Francia y Alemania en materia ambiental y transición energética. Somos un punto donde se alivian las tensiones internacionales y debemos transformarnos en sujeto activo para poder desarrollar una política más amplia y relacionarnos con el mundo.
-¿Esa visión no colisiona con el alineamiento del gobierno nacional para con Estados Unidos e Israel?
-Tenemos disidencias sobre el mundo y la visión de Argentina, pero dentro de las posibilidades como provincia que nos da la Constitución en materia de acuerdos internacionales tratamos de tener una visión más amplia. incluso para con Naciones Unidas. Estamos próximos a renovar el convenio con Unicef después de una recorrida que hicieron por seis ciudades (Rosario, Venado Tuerto, Santa Fe, Vera, Reconquista y Rafaela) donde se aplicaron distintos programas. Si bien hay disidencias con Nación, tampoco tenemos un condicionamiento; al contrario, contamos con asistencia de Cancillería en ese sentido.
La realidad latinoamericana
-¿Cómo analiza el perfil de los gobiernos que van siendo electos en Sudamérica?
-Con mucha preocupación ya que algunos gobiernos se están convirtiendo de a poco en democracia iliberales: acceden con democracia y van tomando decisiones autoritarias. Los procesos de integración como el Mercosur y la Unasur, que debían mejorarse, fueron dejados de lado. Hay que aprovechar el acuerdo con la Unión Europea para darle mayor institucionalidad y peso al Mercosur. Y en el caso de la Unasur había resuelto conflictos con el mantenimiento y profundización de las democracias. Se trata de un continente desigual y la falta de institucionalidad es lo que no permite un desarrollo económico social.
-¿Latinoamérica se está volviendo de derecha?
-Más que derecha o izquierda, creo que hay mirarlo en torno a democracia o antidemocracia. La democracia no solo entendida como un sistema para elegir representantes sino donde el pueblo participe, marque consensos y diálogos. La cuestión pasa por democracias iliberales y democracias profundas. Existen formas de menoscabar las democracias, ya no con los golpes de Estado tradicionales, sino a través de la pérdida en profundidad de la democracia y del contenido social. Ese es el debate, como una verdadera batalla cultural, que así lo han tomado (Javier) Milei y otros presidentes.
-¿Esto no es producto también de sociedades altamente polarizadas, como lo demuestran las últimas elecciones presidenciales en Perú y Colombia?
-Sí, claro. Esas elecciones marcan una ruptura por el medio. Perú tiene una enorme fragmentación y polarización donde llegan políticos con apenas una primera adhesión del 17 por ciento y resultan electos por ese efecto de polarización. Y esto atenta contra una democracia de consenso. Son gobiernos populistas con discursos facilistas para la resolución de problemas complejos. No es sólo de América Latina, el sociólogo Giuliano da Empoli nos habla de una etapa de depredadores y eso se está expresando con vertientes políticas anti-republicanas y derivas autoritarias. Claro que además las democracias deben darse un debate profundo sobre cómo no pueden solucionar los graves problemas sociales.
-¿Cómo ve a Brasil que tiene elecciones presidenciales en octubre próximo?
-El escenario electoral está parejo. Que gane Bolsonaro hijo, o una expresión cercana, sería un retroceso en el proceso de reconstrucción o mejora del Mercosur. Y eso no es defender a Lula o quien resulte su candidato, sino defender a una América Latina integrada, a un actor fuerte como el Mercosur ante un mundo que está en definición y en una transición no hegemónica. Se trata de lograr una visión de integración para encontrar un lugar en el mundo.
La política doméstica
-¿El frente Unidos tendrá un único candidato a gobernador en 2027 y será Pullaro?
-Creo que sí. Hay importantes partidos dentro de la coalición, pero me parece que hay un liderazgo del gobernador. No quiere decir que sea el único.
-¿La gran pelea será Rosario?
-Sin duda. Lo indican las últimas elecciones donde (Pablo) Javkin triunfó por un margen no tan grande. Rosario ha mejorado mucho, ha vuelto Rosario como dice Pablo, y hoy la provincia está alineada con el municipio. Hoy hay hechos muy interesantes como los festejos por el día de la bandera, a la ciudad se la puede disfrutar y tiene obras públicas en marcha. Rosario tiene una situación distinta después de haber quedado muy sola en su momento. Ha mejorado en materia seguridad aunque no sea una batalla ganada.
-¿Quién sería el mejor candidato a intendente por Unidos?
-(Gustavo) Puccini y (María Eugenia) Schmuk son excelentes candidatos. Habrá que ver qué hace Javkin, también (Sebastián) Chale dijo estar dispuesto. Hay un grupo de políticos jóvenes y con experiencia que pueden serlo. Tiene que haber una PASO para potenciar a la coalición, pero hay que salir de esa interna más fuerte que lo que llegamos y que no signifique agravios. No se puede pedir consenso para afuera sino no lo tenemos adentro. El socialismo y el PRO seguramente tendrán sus candidatos. Hay que ser inteligentes en el proceso y saber mantener el proyecto Pullaro en la provincia y en la ciudad.
-¿Está de acuerdo con abrirle la puerta en Unidos a La Libertad Avanza (LLA)?
-En lo personal, no. Estoy abierto a convivir con otras fuerzas pero LLA es otro proyecto de visualización de políticas públicas que nunca lo he avalado.



