La reforma laboral ya cuenta con media sanción. El miércoles, el oficialismo, con apoyo de Pro, el radicalismo y gobernadores aliados, logró aprobar en el Senado el proyecto con el que pretende abonar el terreno para –según afirman– generar empleo formal. Y, aunque el sector empresarial celebra el avance, persisten dudas respecto del impacto real que tendrá la iniciativa por sí misma en la ampliación del trabajo registrado.

Las cámaras empresariales advierten que, de sancionarse, los cambios en la legislación vigente darán mayor previsibilidad, lo que multiplica los incentivos para contratar personal. Es un punto de partida sólido, pero insuficiente, que empezará a mostrar su verdadero efecto de la mano de una reactivación económica que aún no se concreta.

Por sí misma no va a generar más empleo, pero es una ley necesaria para cuando se den las condiciones, cuando haya inversión, expansión. Falta que haya una reactivación de la economía. El consumo hoy no aumenta”, explicó Salvador Femenia de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Destacó que en los principales centros urbanos aún no se ve el efecto de las grandes inversiones anunciadas en sectores estratégicos como la industria petrolera y la minería.

Según Femenia, la reforma permite regular algunas prácticas que ya se llevaban adelante en las pymes como el fraccionamiento de las vacaciones, así como también minimizar algunos “abusos” vinculados al ausentismo y las licencias médicas.

Además, a través de la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), concede mayor previsibilidad a los pequeños emprendimientos para afrontar indemnizaciones en caso de despidos y evitar, así, cimbronazos en su estructura de costos. Pero la posibilidad de crear nuevos puestos de trabajo en el corto plazo continúa siendo limitada.

Coinciden en la Unión Industrial Argentina (UIA), que valora la aplicación de “criterios taxativos” a la hora de liquidar indemnizaciones y lo que consideran una eliminación del “incentivo económico a faltar sin causa” por la reducción del salario percibido por quienes sufren un accidente o enfermedad ajenos a sus tareas laborales. La entidad destaca también el fin de la ultraactividad de los convenios colectivos (implica que todos los convenios tienen un tiempo de duración y si no hay nuevos, se mantiene el actual) y la incorporación de herramientas legales para evitar bloqueos y tomas de establecimientos así como también garantizar la operatividad de servicios esenciales.

En la UIA se muestran cautos respecto de las oportunidades que se abren en el corto plazo para ampliar el empleo registrado. “La legislación laboral por sí sola no crea empleo. La generación de trabajo depende de muchos factores. Pero es clave empezar por un marco normativo previsible que permita revertir más de 15 años sin crecimiento del empleo privado formal. Esta ley es el inicio del cambio”, afirmó Martín Rappallini, presidente de la UIA, en redes sociales.