El gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin encabezaron este miércoles la reinauguración de las obras de refacción del Monumento Nacional a la Bandera, en un acto cargado de tono político y reivindicación local. La puesta en valor, largamente postergada, fue terminada con fondos de la provincia de Santa Fe después de que los trabajos quedaran frenados durante años bajo órbita nacional.

No nos merecíamos tener el obrador, las chapas y los andamios año tras año, quitándole belleza y esplendor a esta obra magnífica que nos representa y que nos une a los argentinos”, sostuvo Pullaro, en el cierre del acto realizado en el Patio Cívico.

El gobernador remarcó que la decisión fue “terminar de una vez por todas con esta obra” y subrayó que se hizo “con recursos de la provincia de Santa Fe, con recursos de todos los santafesinos”. Luego dejó una frase que condensó el tono del acto: “Cuando los recursos públicos se administran con austeridad, cuando no se roba, la plata alcanza en la República Argentina. Y en la provincia de Santa Fe lo estamos demostrando”.

El gobernador Pullaro al subir al estrado para pronunciar su discurso (Alan Monzón).  

Antes, Javkin había vinculado la historia del Monumento con una disputa más amplia entre el interior productivo y el poder central. “Si hubiera sido el Obelisco, lo hubieran recubierto en oro, pero el Monumento Nacional a la Bandera en la ciudad de Rosario tuvo que esperar cuatro gobiernos nacionales y no se terminó”, afirmó.

El intendente recordó que la restauración demandó “casi once años de lucha” y que durante ese tiempo la obra avanzaba o se frenaba según la atención que el gobierno nacional de turno le prestara al 20 de Junio. “Pasaban los 20 de junio y, dependiendo de si asistía o no el presidente o la presidenta de la Nación, se pagaban un par de certificados y se empujaba un poquitito la obra o no se la empujaba”, cuestionó.

Javkin contó que fue Pullaro quien planteó la decisión de cerrar la etapa de demoras: “El gobernador me dijo una mañana: «Terminemos nosotros el Monumento, lo vamos a hacer nosotros. Basta. Este 20 de junio el Monumento tiene que estar listo y tiene que estar inaugurado»”.

La escenografía del acto también marcó el sentido político de la jornada. Banners y carteles con la leyenda “Santa Fe, la invencible” rodearon la explanada donde se realizó la ceremonia, como una forma de dejar en claro que los trabajos se terminaron por impulso y acción de la Provincia. La decisión de hacer la reinauguración antes del acto central del 20 de Junio, cuando está prevista la presencia del presidente Javier Milei en Rosario, también buscó destacar el impulso local de la obra y diferenciarlo de la ceremonia nacional por el Día de la Bandera.

La visita presidencial del viernes será, además, una nueva oportunidad para que Pullaro y Javkin vuelvan a plantear sus reclamos por mayor federalismo y por el reconocimiento de las demandas de Rosario y Santa Fe. En los discursos de este miércoles, tanto el gobernador como el intendente marcaron que la restauración del Monumento quedó terminada por decisión y financiamiento local, luego de años de demoras y obras inconclusas bajo responsabilidad nacional.

El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, fue el primero en plantear ese contraste. Dijo que la obra “tenía que terminarla el gobierno nacional, pero la abandonaron” y remarcó que Santa Fe pagó una deuda de 2 mil millones de pesos y se hizo cargo de los trabajos para llegar a la Semana de la Bandera con el Monumento restaurado. “Esta obra estaba muriendo”, afirmó.

Mientras se realizaba el acto, alumnos de cuarto grado de distintas escuelas ingresaban al Patio Cívico para realizar la promesa a la bandera. Según se informó, durante estos días llegarán cerca de 30 mil chicos de la ciudad, la provincia y distintos puntos del país para participar de esa ceremonia. El corte de cintas se hizo justamente junto a los estudiantes que este miércoles prometían lealtad a la bandera. La promesa fue tomada por un actor que personfiicaba a Manuel Belgrano.

"Esta semana siempre es la más linda en la ciudad", dijo el intendente. 

“Esta semana siempre es la más linda en la ciudad, porque en la previa del 20 de Junio vienen de toda nuestra provincia, de toda nuestra ciudad y de todo el país alumnos de cuarto grado a prometer lealtad a la bandera”, dijo Javkin. Y agregó que esa escena llena al Monumento “de algo muy valioso que la Argentina no puede soltar: prometer, comprometerse, asumir una condición”.

El intendente también enlazó la restauración del Monumento con la situación de Rosario después de los meses más críticos de violencia. “Hoy le devolvemos a la Argentina un Monumento Nacional con el esfuerzo de la provincia de Santa Fe y con el corazón de la ciudad de Rosario”, sostuvo. Y agregó: “Rosario volvió y volvió para siempre".

Del acto participaron, entre otras autoridades, el ex gobernador Antonio Bonfatti, funcionarios provinciales y municipales, ex combatientes y representantes religiosos. Monseñor Eduardo Martín y el pastor Guillermo Knudsen, de la mesa interreligiosa, realizaron una bendición de las obras y pidieron que el Monumento recuerde “la unidad de los argentinos”.

También habló Marcelo Gaudino, director de Protocolo del Monumento, quien expresó el agradecimiento del personal por la finalización de los trabajos. “A aprovechar y disfrutar del Monumento”, dijo.

La reinauguración dejó al Monumento sin el obrador y los andamios que durante años se habían vuelto parte del paisaje en cada acto del Día de la Bandera. Pullaro cerró su discurso con una referencia directa al acto central que se realizará este viernes: “Que Dios bendiga a este hermoso Monumento, que bendiga a su gente y que el 20 de Junio lo podamos disfrutar con todo su esplendor”.

El detalle de las obras

Los trabajos acumulaban más de una década de retrasos y paralizaciones. Frente a ese escenario, el gobierno de Pullaro resolvió hacerse cargo de la intervención y asumir la deuda de 1.456 millones de pesos que el Estado nacional mantenía con la empresa contratista. Además, destinó otros 2.600 millones para completar las tareas pendientes.

Las intervenciones incluyeron la restauración integral de la Sala de las Banderas, donde se desmontaron y reacondicionaron vitrinas, se reemplazaron vidrios y marcos, se repararon cielorrasos y se realizaron trabajos de pintura y conservación. También fueron restauradas la llama votiva y numerosas piezas de bronce, entre otras mejoras.