El Gobierno nacional modificó por decreto la ley de Inteligencia Nacional que le otorga más poder a la Secretaría de Inteligencia de Estado (Side) y eso generó fuertes críticas de legisladores de distintas fuerzas políticas. Aseguraron que el DNU 941 genera una nueva "policía secreta" con "caja negra", que además de habilitar que espías puedan detener personas sin causa judicial, "debilita el control democrático y republicano".

Sin debate parlamentario, la norma firmada por Javier Milei en medio de los festejos de Año nuevo y publicada en el Boletín Oficial, modifica cerca de 40 artículos de la ley de Inteligencia Nacional (25.529).

El diputado nacional Esteban Paulón resumió en cinco puntos sus principales objeciones al decreto. "Vuelve el espionaje político", es el primero y explica: "El DNU define como riesgos a activistas, opositores y periodistas. Es una confesión de parte: quieren usar los recursos del Estado para perseguir a quienes pensamos distinto. El Estado Policial en su máxima expresión".

"Carta blanca a la Side. Habilitan la «preservación de métodos y fuentes» sin ningún límite claro. Esto es, en la práctica, darle impunidad total a los agentes para actuar por fuera de la ley bajo el pretexto de la seguridad nacional", siguió.

El tercer eje es sobre la "opacidad y secretismo" de la medida y explica: "Declaran «encubiertas» la TOTALIDAD de las actividades de inteligencia. Chau transparencia. Chau control de fondos reservados. Están construyendo una caja negra gigante financiada con tus impuestos".

El diputado socialista santafesino agregó que el DNU elimina "el control civil sobre la inteligencia militar y le dan autonomía al Estado Mayor Conjunto". "Es un retroceso histórico que rompe el consenso democrático de separación entre Defensa Nacional y Seguridad Interior", detalló.

Paulón también señaló que el "nuevo Centro Nacional de Ciberseguridad bajo Jefatura de Gabinete es el Gran Hermano que faltaba". "El Congreso tiene la obligación moral y legal de rechazar este DNU", dijo y llamó a defender "la libertad, pero la de verdad".

Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferrero compartió su preocupación con un texto que tituló con una advertencia: "Todos espiados. Todos sospechosos. El DNU 941/25 De Milei es un retroceso intolerable y de nulidad absoluta".

"Este es el segundo DNU que reforma el sistema de inteligencia en menos de un año. Y no es una modificación puntual: es una reforma integral en una treintena de artículos de la ley que avanza sobre derechos y garantías constitucionales, debilita el control democrático y republicano, y concentra poder de manera peligrosa", afirmó.

"Espías con poder de policía, autorizados a aprehender personas"; "un sistema de inteligencia con secreto total"; "posibilidad de influir en la opinión pública bajo la excusa de la contrainteligencia", son algunos de los puntos que el legislador criticó.

Desde el peronismo, el diputado Agustín Rossi, también advirtió sobre las tareas de contrainteligencia que incluyen los cambios de Milei: "Elimina la DNIEM (Dirección de Inteligencia Militar) y la reemplaza por la DGIEMCO, que es el área de inteligencia del Estado Mayor Conjunto. Esto hace que el Ministro de Defensa se quede sin inteligencia propia. Le quitan poder al ministro y se lo trasladan al Jefe del Ejército. Cuando hablamos de la militarización de la defensa, nos referíamos a este tipo de cosas".

El además exministro de Defensa y exinterventor de la AFI definió: "Este DNU fortalece la idea de un Estado represor, oscuro, con ausencia de derechos y garantías para la ciudadanía argentina. El Congreso debe rechazar este DNU. Exigimos que las modificaciones de la ley de inteligencia se hagan mediante una ley".

Los agentes de la Side estarán facultados a aprehender personas y podrán requerir la asistencia o apoyo técnico de las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad federales y las fuerzas policiales. Es decir, volverán a actuar de forma conjunta, algo que se buscó fracturar tras la experiencia de la dictadura.

“Es la creación de una policía secreta, ya no se trata de un organismo de inteligencia”, sostuvo por su parte Leopoldo Moreau, radical y expresidente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia (CBI).